La primera vez que me deje cojer por mi amigo Facundo

Mi historia es la siguiente, me llamo Martín, tengo 25 años y para todo el mundo soy heterosexual, siempre salí con chicas como todos mis amigos, incluso mantuve hasta hace muy poco una relación de noviazgo bastante larga. Pero en mi interior siempre albergué algunas fantasías homosexuales. Pensé que era algo pasajero, pero con el correr del tiempo, estos pensamientos se volvían mas frecuentes. A tal punto que desde que me separe de mi novia, casi siempre que me masturbaba terminaba pensando en que hacia el amor vestido de mujer con otro hombre. Los primeros tiempos intenté reprimir esas imágenes, pero me dije que si me daban placer no había por que hacerlo. Fue entonces que empecé a disfrutar mis fantasías en las que me entregaba a un hombre por completo, la idea de dejarme coger usando lencería me encendía unas calenturas que no podían ser, recuerdo la ocasión que masturbándome me lleve por vez primera un dedo hacia el ano, mi excitación fue tan grande al sorprenderme haciendo eso, que me dije "si, tengo que probarlo, quiero sentir mi cola penetrada". Humedecí con saliva mi dedo y lo introduje despacio, solo la primer falange. Esa sensación era muy placentera pero lo que realmente me excitaba era el hecho de estar haciéndolo, era un paso más. Estaba tan caliente que enseguida metí todo el dedo y empecé a moverlo despacio disfrutando cada centímetro que tenía adentro, no pasó mucho tiempo para que tuviera un orgasmo espectacular.

Cuando me mudé a mi propio departamento continué con mis fantasías, pero gozando de mayor libertad, me depilé completamente y conseguí ropa interior de mujer que usaba en la intimidad, hasta compré un pequeño consolador, me encantaba verme al espejo, tenia realmente un cuerpo muy lindo; pero la verdad es que nunca pensé que sería capaz de animarme a tener relaciones con otro hombre en la vida real. Eso fue hasta el día en que un amigo me llamó avisándome que pasaría por mi casa en un rato, yo estaba en medio de una de mis sesiones de onanismo y con la calentura a tope, y cuando colgué el teléfono pensé "¡como me gustaría que Facundo me hiciera la cola!" Yo tenía puesta una tanga blanca que me ajustaba bastante y disimulaba mis genitales, sus encajes me calentaban particularmente, me hacían ver muy femenino, la subí para que me quede bien metida y busque unos jeans que me hacían buena cola y con los que Facundo me cargaba frecuentemente, diciendo que me daban forma de mujer, decidí dejarme el sostén del conjunto y me puse un remera blanca que tenía a mano para taparlo, solo lo hice para excitarme y pensando en que despacharía rápido a Facundo para seguir con mis jueguitos, pero cuando mi amigo llegó yo estaba que volaba de ganas y empecé a hacer cosas que nunca me hubiera imaginado. Ni bien llegó y le di la espalda, Facundo lanzó uno de sus chistes sobre mi cola y en vez de hacerme el enojado como siempre le sonreí, empecé a buscar cualquier excusa para dejarle mi culo a la vista. Yo estaba como loco, me excitaba muchísimo exhibirle así el orto a un hombre y cuando Facu, después de una serie de chistes dijo "como te marca la colita ese pantalón" yo no aguanté mas y casi temblando le dije "hacemela... te juro que no se entera nadie, por favor". Facundo me miró sorprendido, pero hacia un rato que los dos estábamos jugando, no era solo yo, entonces me arrodillé frente al sillón donde estaba sentado y empecé a besarle el pene por encima del pantalón, note como se le ponía duro y desabroche sus botones. Me sentí en el cielo cuando busque con mi mano debajo del bóxer y su pija quedo expuesta, dura y caliente, dejando salir las primeras gotas de líquido pre seminal apenas a unos centímetros de mi cara. Creo que nunca había visto otro pene que no fuera el mío, mucho menos tocado uno. Abrí la boca y empecé a lamérsela despacito con toda mi lengua afuera, sus fluidos resbalaban por mis labios y yo creí que me moría, por lo que estaba haciendo y por que él, me dejaba hacérselo, yo estaba con las piernas bien juntas y la espalda arqueada, con la cola parada como una gatita en celo y sentía como la bombacha se me encajaba hasta el fondo. Facundo me dijo "comela toda" y empujó mi cabeza hacia el, metiendome todo el pito en la boca, se movía despacio y sentirla entrar y salir rozando mis labios era increíble, le practiqué una larga sesión de sexo oral y tuve que hacer un esfuerzo gigante para dejar de chupársela, pero yo quería ir hasta el final. Mientras lo pajeaba puse mi mejor cara de puta, la que tenia en mis fantasías y hacía mucho que soñaba con que alguien viera, y le dije "ahora, hacemelo por atrás ¿si?". Solo mi calentura superaba mis nervios, no lo podía creer, me estaban por coger, le estaba pidiendo a mi amigo que me la meta. Mientras Facundo se incorporaba yo me saque el pantalón muy sensualmente mostrando mis piernas depiladas y mi ropa interior de mujer, quedé vestido solo con mi remera blanca que era algo corta, mi ajustada tanguita de encaje y unos soquetes también blancos. Estaba muy excitado de mostrarme en bombacha frente a un hombre. A facundo le gustó "Mira que linda nenita que resultaste" me dijo mientras me besaba la nuca y me tomaba por las caderas apoyándome su pito duro en mis nalgas "¿O ya sos una mujer y te lo tenías guardado?"

Totalmente fuera de mi por las ganas de dejarme coger le respondí "No, me tenés que inaugurar la cola, ¿Me va a hacer debutar?¿Me vas a hacer tu mujercita?" le dije ya actuando decididamente como una mujer mientras me quitaba la remera y descubría el pequeño corpiño que llevaba puesto debajo.

Facundo me hizo hincar frente al sillón en el que recién había saboreado su pija. Con las rodillas en el piso, me incliné hacia adelante sobre el asiento del sillón, ofreciéndole mi cola todavía virgen a Facundo, el se puso detrás de mi y empezó a acariciarme el culo. Me dio su dedo anular para que lo lamiera y yo lo hice. Con movimientos circulares empezó a humedecer mi ano y en un segundo ya tenia su dedo dentro mío. "Así... así... metelo todo" empecé a gemir y a mover mis caderas. Facundo quito el dedo después de un rato de masturbarme y sentí como me apoyaba el pito entre las nalgas que yo mantenía separadas con mis manos, lo frotaba y yo sentía que no aguantaba mas.

"Cojéme... por favor cojéme " le suplique. No hay vuelta atrás pensé, ya sentía la punta del glande empujando en mi culo, dilatándome el ano, desvirgándome. El corazón se me salía y mil cosas me estallaban en la mente al mismo tiempo. Yo me quedé inmóvil y Facundo empujó una vez más "Aaah" un gemido de dolor se me escapó "shhh, ya entró" me dijo el, y empezó a moverse despacio, solo apenas. Poco a poco me la fue metiendo entera y yo comencé a moverme con él. Me ardía y dolía un poco, su pene era mas grande que mi consolador, pero sentirme así, con el culo abierto y penetrado delante de mi amigo me encantaba, se lo estaba entregando en ese momento, mi posesión mas cuidada, mi condición de hombre, me sentía su mujer y eso me enloquecía de calentura. Facundo ya estaba dentro mío por completo y yo podía sentir sus testículos contra mis nalgas con cada empellón. Ya no me importaba nada y gemía como siempre había deseado. "Ah, Ah, ah, ah... ¡cojeme! ¡cojéme fuerte!

"¿Te gusta mi pija?¿Te gusta que te garche?" me decía Facundo y como yo notaba que estaba muy caliente y le gustaba que me comporte como una mujer le respondía "Sí, así, metemela toda...así" "Soy tu puta, haceme lo que quieras, por favor... ah... ah". Facundo empezó a moverse más rápido y fuerte, yo empujaba con fuerza mi cola hacia atrás y ya no gemía, sino que tenía que contenerme para no gritar de placer. Acabó dentro mío y al sentir su semen caliente inundándome y chorreándome por el culo y las piernas, tomé conciencia de que me había dejado coger, que era puto y que era pasivo, esto me excitó aun más, y al verme a mi mismo en cuatro vestido de mujer abriéndome el culo con las manos y con la verga dura de mi amigo dentro, ya no pude contener mi orgasmo por más tiempo y acabé como nunca lo había hecho.

Quedamos los dos sin poder creer del todo lo que había pasado, pero sabíamos que había pasado en verdad y lo mas importante, que lo habíamos disfrutado a pleno. Hablamos de lo que paso, yo seguía vestido solo con la lencería y me encantaba como se sentía mostrarme así a Facundo. Era la primera experiencia de ese tipo para ambos. Ahora es nuestro secreto. Un secreto muy excitante que compartimos y cuando Facu puede escaparse de su novia pasa por mi departamento y revivimos esa tarde. Le encanta que use un body negro con mucho encaje, cavado y con breteles muy finos que el mismo me compró. Todo es muy excitante, cuando me avisa que va a venir a mi casa y yo me preparo para él me siento como una nena, y cuando por fin me penetra me hace sentir en el cielo. No hay otra sensación mejor que sentir toda su pija metida en mi culo parado para él, me encanta dejar que me haga lo que quiera, como cuando eyacula en mi cara y yo con mi boca abierta me desespero por tragar toda su leche caliente. Ahora estamos a pleno, incluso nos sacamos fotos mientras hacemos el amor y estamos pensando en ir a un hotel saliendo de mi casa ya travestido. Prometo contarles mas detalles de mi relación con Facu en otros mensajes, Un beso y si hay alguien que esta pensando y duda en iniciarse, no lo piensen mas, la experiencia de entregar la cola es hermosa, lo van a adorar.
Martín.

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