Carnaval en la casa de mi tío

Mi nombre es Luis, voy a contar una historia que me paso hace unos años y que no he contado a nadie. Bueno comenzar diciendo que siempre me han gustado los hombres y no solo eso, me ha gustado ser lo más femenina posible, me encanta la lencería y la ropa de mujer. Pero por temor, miedo y no se lo suficientemente valiente nadie sabe de mis inclinaciones.

Bien , hace unos años por carnaval mi familia decido organizar una fiesta en el chalet de un tía mía, y como siempre en estos casos intente aprovechar la ocasión y la oportunidad que se me brindaba para vestirme de mujer. Nadie notaria nada raro en una fiesta de carnaval, además muchos hombres se visten de mujer en estas fiestas.

Decidí ponerme unos de mis conjuntos favoritos, unas braguita azul cielo, tipo bikini, con su sujetador a juego. Me puse unas medias blancas con un liguero y escogí un vestido de una sola pieza en blanco, ajustado y cortito, lo suficiente para que me tapara la parte superior de las medias. Como toque final una peluca negra y unos zapatos con un tacón considerable. Un poco de maquillaje y ya estaba apunto, salí en dirección a la casa de mi tío donde se organizaba la fiesta.

Llegue a la fiesta cuando ya había empezado, estaba todo el mundo incluso gente que no conocía de nada, mi primo Rober vestido de Batman, mis padres vestidos de pastor y de pastorcilla, mi tía Julia vestida de ramo de uvas, bueno en definitiva, por la fiesta pululaban romanos, egipcios, monstruos etc. Todos creían que mi disfraz estaba muy conseguido y que lo había preparado muy bien.

Paso la noche bastante tranquila entre risas, alcohol y algo de picar. Estaba buscando hielo en la cocina para ponerme una copa, cuando escuche que se habría la puerta, vi a mi tío Juan entrar, a sus casi 50 años ya llevaba una copa de más y se balanceaba de un lado a otro, de su disfraz de vaquero quedaba poco.

¿ Qué haces con el culo en pompa ? – Me preguntó –

Yo me di la vuelta enseñando el hielo.

Buscando un poco de hielo para la copa. – Le respondí –

Sabes – continuo diciendo – Tu disfraz es muy realista.

Gracias ya me lo han dicho – Respondo -

Entonces se acerca un poco más a mí y sonriendo dice. – Me he dado cuenta de que incluso llevas braguitas, cosa que en un hombre disfrazado no se pondría si no quiere que se le vean -.

¿ Que quieres decir ? – Pregunto –

Quiero decir, que más que disfrazarte te has travestido.

Me quede sin palabras durante un segundo, mirándole.

Creo que has tomado demasiadas copas tío. – Dije mientras continuaba poniéndome la copa -.

Hey, hey tranquilo esta muy guapa . – Dijo mientras se acercaba un poco más a mí – No te preocupes, no tengo nada en contra de los mariquitas.
La verdad, me puse un poco nervioso, pero con una gran compostura cogí la copa y me dirigí hacia la puerta. – En serio tío creo que no deberías beber más –

Entonces puso la mano sobre la mesa de la cocina y choque contra su brazo.

Donde vas tan deprisa – Dijo - .

¿ Que haces ? – Grito –

Entonces poniendo la otra mano sobre mi culo, me lo acaricia, y sonriendo dice – mmmm, sobrinito tienes un culo muy bonito, mmmm dime ¿ de que color llevas las bragas ? -.

Cuando me acaricio mi tío, tengo que reconocer que me excite un poco, intente quitar el brazo para salir de la cocina, aunque no con mucha fuerza.

¿ Porqué ? – pregunte - .

Curiosidad – dijo -.

Intente quitarme el brazo de nuevo, también sin mucha fuerza, esa situación me estaba excitando. Entonces acercando su cara a mi, metió la mano por debajo del vestido y me la paso por todo el trasero.

Mmmm, que suave - Me dice al oído - .

Yo respiro profundamente, y siento como baja su mano y uno de sus dedos acaricia mi ano, presionando un poquito.

Dime sobrinito, ¿ te han estrenado ya este agujerito?

Entonces justo cuando le iba a responder, se abre la puerta de la cocina, instintivamente y con un fuerte empujón quito el brazo de mi tío y él saca la mano. Era su hijo, mi primo David.

Eh ¿ Qué hacéis aquí ? – pregunta –

Yo ya dirigiéndome hacia la puerta, le respondo que buscando un poco de hielo para la copa.

A eso venia – continua mi primo – dice mamá que saques una cubitera con hielo – le dice a su padre.

Antes de salir, me doy la vuelta y le digo – azules – y sonriendo salí de la cocina.

Estaba excitado, pero por Dios, era mi tío. Además desde luego no era mi tipo, unos 50 años con una barriguita más que pronunciada, vamos que la curva de la felicidad llevaba años instalada y ya estaba crecidita. Sonreí , mmm , aunque mi primo David si tenia buen cuerpo. Me sacudí la cabeza, que diablos estaba pensando, tenia que quitarme estas cosas de la cabeza. Aunque cada vez estaba más excitado.

Mi tío salió de la cocina con la cubitera en la mano, mirando a su alrededor. Cuando me vio sonrió, dejo la cubitera sobre la mesa y se acerco a mi.

Me encanta el azul – me dijo - .

Sonreí, pero por dentro estaba pensando, ¿ Qué haces ? ¿ Qué haces ?, no sonrías.

¿ Quieres ver como he reorganizado el cobertizo de la piscina ? – me pregunta –

¿ El cobertizo ? – Respondo, sin saber que decir -.

Si, el pequeño edificio que hay fuera, al lado de la piscina.

Si... lo se.. pero no se.... – Mis palabras se trababan cuando salían de mi boca -.

El sonreia, parecía más lucido que en la cocina.

Me voy para el cobertizo, necesito despejarme, estaré unos 5 minutos relajándome.

Y dicho esto, se da la vuelta y se dirige hacia la piscina.

Mire a mi alrededor, la música sonaba alta, la gente reía y bailaba, conversando entre ellos con risas. Allí estaba mi tía, junto a un par de amigos suyos, riendo y hablando. Estaba excitado, pero era mi tío, pensé. Me tome casi toda la copa de un trago, y mire el reloj. No sabia que hacer, me acerque hacia la puerta, y volví a mirar a la gente y al reloj. Estuve un rato allí parado, casi paralizado, pensando, pensando...

Entonces me di la vuelta y salí hacia el cobertizo. Fui casi corriendo, mirando hacia atrás, por si alguien salía o alguien estaba fuera en el jardín.
Vi a otro tío mío, al otro lado de la piscina, hablando con unos amigos, pero estaban demasiado enfrascados en la conversación y no me veían. Había mas gente que yo no conocía por el jardín, pero al igual que mi otro tío y sus amigos, estaban riendo y hablando animadamente sin fijarse en nada más.

Entre en el cobertizo, jadeando un poco, mirando alrededor. Mi tío estaba sentado en una butaca, fumando un cigarrillo.

Hola – Dijo mientras se levantaba - sobrinito.

Hola – Respondí tímidamente -.

Apago el cigarrillo y se acerco a mi – Has venido –

Si – dije tímidamente de nuevo –

Te has vuelto muy tímido sobrinito – Respondió mientras pasaba la mano por detrás mío y me acariciaba de nuevo el culito -.

¿ De verdad te gusta el azul ? – pregunte –

¿ Quieres ver todo lo que me gusta el azul ? dijo mientras se separaba un poco de mi.

Entonces se desabrocho el cinturón y se bajo los pantalones. Debajo del slip se notaba un buen bulto. Entonces con una media sonrisa se lo quito.

Ves todo lo que me gusta – dijo –

Tenia un buen miembro, aún no estaba totalmente erecto, pero se veía grueso y grande, no se, a ojo, unos 17 o 18 cm. Se la acaricio con la mano y presiono para dejar fuera el glande.

Si, veo que te gusta – replique mientras no dejaba de observar su miembro –

Bueno supongo que ya sabes que tienes que hacer – me dice mientras sigue acariciándose el miembro –

Sonrió y me agacho poniéndome a la altura de su miembro, saco la lengua y toco el capullo con la punta, el se estremece, dejo que mi lengua juegue un poquito con el capullo – mmm sobrinitooo - y luego cogiendo la polla con una mano me meto el capullo en la boca y me dedico a chuparlo.

Vaya sobrinito, bufff, mmm que bien lo haces.

Miro un poco hacia arriba para ver su cara que denota placer, y me meto su polla un poco más despacito, él gime echando la cabeza hacia atrás.

En ese momento escucho que se abre la puerta del cobertizo, enseguida me saco la polla de la boca y miro hacía atrás. Mi tío también se aparte un poco. Por la puerta aparece mi primo David, su hijo.

Pero ¡ Que ! – exclama –

Yo no sabia que decir, paralizado agachado frente a la polla de su padre, sólo puedo articular – Esto no es lo que parece – , un poco ridículo para la situación.

No es lo que parece. –dice – Creo que le estas comiendo la polla a mi padre, y tu papa..

Cierra esa puerta – dice mi tío -.

Mi primo cierra la puerta, y se acerca a nosotros.

¿ Montáis una fiesta aparte y no me invitáis ? – dice sonriendo -.

Únete a nosotros, - le dice mi tío riendo – y tu continua – me dice a mi, sujetado mi cabeza con la mano y empujándola sobre su miembro.

Tu primo tenia ganas de marcha – dice mi tío –

Continuo chapándole la polla a mi tío, y veo por el rabillo del ojo que mi primo que iba disfrazado de algo parecido a un fantasma negro con una túnica.

Ya veo – responde mi primo riendo -.

Se quita la tunica, y luego se baja los pantalones del chándal que tenia puestos y luego los slips, dejando su polla al aire.

Vaya hijo – exclama mi tío - Estoy orgulloso de ti, vaya polla.

Entonces me saco un poco la polla de mi tío de la boca y miro la de mi primo. Era enorme, operado, con el capullo al aire, y muy brillante.

Adelante sobrinito – me dice mi tío – Ahí tienes una buena polla.

Si primo, a ver que sabes hacer.

Me acerco al miembro de mi primo, y mi lengua y mi boca se llenan de polla.

Estoy un rato compartiendo las dos pollas, lamiendo y succionando esos pedazos de carne. Luego mi tío se separa y se pone detrás de mi, me dice que me levante un poco, y cogiendome de las caderas me ayuda a levantarme, me sube la el vestido, y me acaricia el culito.

Mmmm, las braguitas son muy bonitas – dice – tiene buen gusto tu primo – le dice a su hijo –

David esta gimiendo pero es capaz de articular un siii.

Continuo con la polla de mi primo en la boca, mi tío, se apoya sobre mi culito y frota la polla sobre mis braguitas. Aprieta fuerte sobre mi culo y luego se separa. Me cierra las piernas y entre el hueco de las dos me mete la polla, la mete y la saca lentamente. Se ríe y apoyándose sobre mi espalda me dice muy cerca del oido – ¿te gustaría tenerla dentro verdad ? .

Se separa y me baja las braguitas, entonces me saco la polla de mi primo de la boca y miro hacia atrás, veo como mi tío se escupe sobre la mano y se frota la polla para luego dirigirla a mi ano, yo intento decir que esperase, pero la mano de mi primo agarra mi cabeza mientras que con la otra agarrando su miembro me lo incrusta en la boca. Luego siento como la punta de la polla de mi tío intenta entrar sin mucho éxito, y yo intento gritar pero tengo la boca llena y solo puedo balbucear, cierro los ojos, esperando la siguiente embestida que no tarda mucho, y es mas fuerte. Esta vez entra un poco pero no lo suficiente, me a dolido y me intento sacar la polla de mi primo de la boca, pero su mano empuja la cabeza sobre su miembro, escucho el esfuerzo de mi tío en la tercera envestida y mantengo los ojos cerrados bien apretados, siento como desgarra mi ano y entra el capullo, en una cuarta envestida escucho como gime y como su polla entra mas en el agujero, entonces mi primo me agarra la cabeza con las dos manos y me la separa de su miembro, respiro jadeando y mirándome me dice en tono sosegado – ya está, tranquilo – y me enseña su polla con la mano, tengo lagrimas en los ojos y siento como mi tío me da una palmadita en el culito y continua con una nueva envestida, miro hacia atrás y veo a mi tío moviendo las caderas hacia delante y hacia atrás, lentamente, y siento su polla moverse en el ano. El dolor se convierte poco a poco en placer, y me giro para chocar con la polla de mi primo que estaba preparada para entrar de nuevo en mi boca. Sigo chupando el miembro de mi primo mientras mi tío me folla por detrás, cada vez mas fuerte, chocando sus huevos contra el ano, como si quisiera que también entrara. Los dos rien y guimen de placer. – Muy bien primo , así, continua mmm – dice mi primo de vez en cuando, mientras mi tío se esfuerza por meter y meter más rápidamente la polla en mi culito. Después de un rato mi tío saca la polla y se pone delante de mío, entonces mi primo ocupa el lugar de su padre.

Grite , la envestida de mi primo con su gran herramienta me hizo daño de nuevo, era más gorda que la de su padre y aunque ya tenía dilatado el ano, fue necesario abrirlo mas. Entonces mi tío me enseño su polla con la mano mientras se la frotaba, y me la empujo en la boca, cogió mi cabeza con las dos manos y me la empujo contra su abdomen metiendo su polla lo más profunda que pudo, casi me atraganto. Durante un rato los dos me follarón una por la boca y otro por el culo.

Te gusta eh – decía mi primo – ufff – y empujaba su enorme miembro dentro – ¿ te gusta verdad ?

Entonces mi tío aceleró la envestidas y en un momento se paró empujando mi cara fuertemente contra su abdomen y gimiendo. Senti un chorro de calor en mi boca y garganta, intente apartarme, pero mi tío me apretaba con más fuerza mi cabeza y la empujaba contra su abdomen, que ahora lo movía hacia delante. El semen inundo mi garganta no dejándome respirar y desbordándose por mi boca. Cuando saco la polla, tosí y deje escapar por los labios un poco de semen. Él gimio y sonrio, enseñándome su polla brillante por la saliva y el semen. Con la mano agarro su miembro y lo golpeo contra mi cara – bufff – mi tío sonreía y tenia una cara de gusto increíble, entonces mi lengua busco la punta de la polla y mis labios se posaron sobre el capullo brillante – si, limpiala bien zorrita – dijo mi tío. Entonces senti como mi primo también aceleraba empujando cada vez más rapidamente y bufando. En un último empujón me agarro fuertemente las caderas y senti la descarga de su semen. Se apoyo sobre mi espalda empujando fuertemente y gimiendo, el semen corria entre mis muslos.

Siiii – decia, mientras empujaba aún más dentro, y yo echaba la cabeza hacía atrás – ogggufff

Alli estaban los dos, de pie mirándome, y entonces se rien.

Mira, se ha corrido - le dice mi tío a mi primo. Era cierto, tenia un chorro de semen que aun me colgaba de mi polla y una mancha en el suelo.

Te ha gustado eh . Dijo mi primo mientras se secaba la polla con una toalla. Yo sonrei y me levante.

Bueno creo que es momento de volver a la fiesta – dijo mi tío, mientras se ponia los pantalones –

Si – dijo mi primo, mientras el se ponia el chándal – Ahí tienes un baño – me dijo señalando una puerta en un lateral de la puerta .

De esto – comencé a decir –

Tranquilo – dijo mi tío mientras abría la puerta – no diremos nada.

Gracias – dije – mientras mi tío salía por la puerta y mi primo se ponia la tunica.

No te preocupes primo – me dijo David acercándose a mi – Nos lo hemos pasado bien – continuo mientras me guiñaba un ojo.

Si – respondí con una sonrisa -.

Entonces me dio una palmadita en el culito y se fue del cobertizo.

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