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Espero que mi historia sea emocionante para ustedes. Tenía 16
años cuando me sucedió lo que ahora les cuento -eso fue
hace 2 años-. Resulta que organizamos una reunión
de estudio. Éramos un grupo de 6, 4 muchachos y 2 chicas;
todos compañeros de salón. Resultó que nos
reunimos para estudiar matemáticas. Todo transcurría
normal, es más, nada raro pasó durante toda la reunión.
Eramos 6 amigos estudiando juntos, nada más.
Pasaron unas 3 horas, cuando ya nos cansamos de tanto estudiar y repasar.
Empezamos entonces a conversar de todo un poco. Uno de los muchachos
se fue y quedamos solo 5. De repente uno de los pelaos, Gonzalo,
dijo un chiste un tanto subido de tono y eso motivó que empezáramos
a hablar de temas más intensos. El sexo se convirtió
en el tema, entre chistes, comentarios y confesiones. Salió
a relucir que todos éramos vírgenes, y eso que el otro amigo,
Raúl, y una de las chicas, Victoria, tenían fama de no serlo.
Pero entre amigos, pues la verdad se dijo y resultó que nadie sabía
lo que era el placer. Entre tanto hablar, salió el tema de
la masturbación y de las revistas y películas porno.
Allí, como vi que la cosa estaba para todo, confesé que
veía videos porno en mi computadora y que casualmente traía
uno conmigo. Todos quedaron como mudos ante lo que dije y fue Victoria,
la dueña de la casa, la que propuso ver el video en su computadora.
Así los hicimos, los 5 frente a la pantalla de la computara viendo
un video de porno fuerte... ¡Una cojedera del carajo!...
Ante el video y entre comentarios, nadie podía negar su nivel de
excitación. Mi pene estaba erecto y húmedo.
Cuando miraba a Victoria y a Laura -la otra chica- imaginaba sus vulvas
bien húmedas; y sé que lo mismo el pasaba a Raúl
y a Gonzalo. De repente Victoria se paró, se acarició
la cabellera, soltó un suspiro y dijo, ¡ahora vuelvo chicos,
tengo que ir al baño!
Gonzalo y Raúl se me quedaron mirando y se sonrieron, Laura no
pudo evitar sonrojarse más de lo que ya estaba por la película;
yo seguí con la mirada a Victoria hasta que entró al baño;
lo mismo hicieron Gonzalo y Raúl. De repente Raúl
se levantó y caminó en dirección al baño;
le hizo señas a Gonzalo para que le acompañara, este lo
hizo, un poco dudoso y nervioso. Raúl tocó la puerta
del baño un par de veces, llamó a Victoria pero ella no
contestaba. De repente la puerta se abrió y Raúl y
Gaonzalo entraron al baño, ante las miradas de asombro de Laura
y yo.
Cuando la puerta se cerró, Laura y yo nos miramos sorprendidos.
Me acerqué a ella y le dije ¿irá a pasar algo?...
Ella me dijo, ¡no sé!... Esperamos un rato y, de repente,
empezamos a escuchar ruidos, tales como los que se oían en la película
que todavía corría en la pantalla de la computadora.
Ambos caminamos hasta la puerta del baño y escuchamos a Victoria
quejándose y gozando junto a Raúl y Gonzalo. Traté
de abrir la puerta y, sorpresa, no estaba trancada. Laura y yo vimos el
espectáculo. Raúl estaba cogiéndose a Victoria
mientras esta se quejaba y sostenía en u! na mano el pene de Gonzalo.
Después buscó la forma de cambiar de posición y se
metió el pene de Gonzalo en la boca. Los dos la acariciaban
por todas partes.
Mi nivel de excitación era grandísimo, sentía que
el pene se mi iba a salir del pantalón. Laura estaba a mi
lado, mirando la película en vivo de Victoria, Raúl y Gonzalo.
En ese momento decidí atreverme, me acerqué al oído
de Laura y le dije ¿probamos nosotros? Ella no dijo nada,
pero insistí. Puse mi mano sobre sus nalgas y se las acaricié
y pude sentir como tembló su cuerpo.
Así empezó todo. La tomé de la mano y me la
llevé a la sala de la casa. Empezamos a besarnos y poco a
poco nos fuimos desnudando. Le mamé sus pezones, todos sus
senos. Le besé todo el cuerpo. Traté de hacer
todo lo que veía en los videos y ella también. Me
agarraba y acariciaba el pene y los testículos. Ambos nos
dimos sexo oral, le mamé su vulva y le metí la lengua en
la vagina, la hice brincar de emoción. Ella me mamó
el pene.... ! Así, el momento de cojer llegó.
Le enterré el pene mientras ella se quejaba.. Ví salir
sangre, pero el gozo fue mayor... Ambos perdimos la virginidad en
ese momento... Ambos gozábamos el momento, ambos nos quejábamos...
Cojimos por largo rato hasta que al fin no aguanté más...
Saqué mi pene de su vagina y ella hizo que eyaculara en sus pechos,
masturbándome con sus delicadas manos.
Pasamos buen rato en el sofá, ya no se oían ruidos, todo
estaba callado, la orgía del baño también había
terminado; el video de la computadora también... Al rato,
empezamos a vestirnos; del baño salieron Victoria, Raúl
y Gonzalo, los tres muy sonrientes; Laura y yo también estábamos
contentos. Ese día todos gozamos y dejamos juntos la virginidad.
underdreams7@yahoo.com
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