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En una ocación, vino a visitarnos un amigo de la familia, se quedó
en nuestra casa porque en la madrugada iría al aeropuerto a recoger
a su esposa que venía de Brasil. Lo acompañamos por ella,
la saludamos y los invitamos a pasar unos días en nuestra casa
para que Moly (así se llamaba ella) descansara.
Moly se quejó durante todo el día de un dolor de cabeza,
por lo que se fueron a descansar temprano al cuarto que les habíamos
asignado. Mi esposo y yo también nos fuimos a descansar.
En la madrugada escuché ruidos en la cocina, pensé que necesitaban
algo y me levanté para ayudar, en eso ví a Moly que llevaba
puesta una pequeña tangita, sus senos estaban al aire, eran enormes
y redondos, sus pezones eran hernosos y duros, se mecían al compás
de su respiración, cuando entré trató de cubrirse,
pero en cuanto vió que era yo se despreocupó y los dejó
libres. Le pregunté si necesitaba algo, dijo que solo tenía
un poco de sed pero que le agradába que hubiera despertado para
platicar un poco.
Tomó el vaso con agua y nos fuimos a un sillón de la sala,
le dije que tenía unos senos preciosos, me pidió que le
mostrara los míos, me quité el camisón que llevaba
mostrándole orgullosa el par de frutos que tengo, pués son
unos de mis mejores atributos. Noté que quedó admirada,
me dijo que eran hermosos y que tenía ganas de tocarlos. Sin decir
nada, me acerqué para que los tocara, los acarició por largo
tiempo y los llevó a su boca (Para entonces yo estaba más
que húmeda) Los mordisqueó, los movió y los besó.
Se levantó y tomó mis manos colocándolas en sus senos.
Fue maravilloso jugar con sus tetas, le pedí que se pusiera una
camiseta que le quedaba ajustada y que dibujaba claramente su forma sobresaliendo
sus duros pezones. tomé el vaso con agua y la vacié sobre
ella. Qué espectáculo tan maravilloso, ella los movía
y agitaba para deleitarme, era una diosa, nos besamos en la boca sin dejar
de acariciarnos, poco a poco bajó sus manos hasta mi entrepierna
acariciçandome y mojando su mano con mis jugos, me quitó
la tanga que llevaba y luego se quitó la suya, me pidió
que me acostara en la alfombra se puso sobre de mí, me besó
en la boca, chupó mis senos y luego bajó hasta mi clítoris,
lo chupó de tal forma que pronto tube un orgasmo, se tomó
todos los jugos que brotaron de mi vagina, cuando terminé yo le
dije: ahora te toca a tí, intenté acomodarme pero
ella me detuvo, quiero venirme viéndote, me dijo. Se sentó
en el sillón, me pidió que me incara frente a ella, me dijo
que me acariciara y chupara yo sola mis tetas, mientras lo hacía,
comenzó a masturbarse frente a mí, rocé mis tetas
con las suyas hasta que se sacudió en un orgasmo desgastante. Me
dió las gracias, nos besamos y nos fuimos caminando abrazadas a
nuestros dormitorios. Cuando llegué a mi cuarto le di una buena
cogida a mi esposo hasta venirme nuevamente y sé que ella hizo
lo mismo con el suyo.
Hoy es jueves, espero con ancia la visita de nuestros amigos para el día
de mañana, como cada mes desde aquel día.
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