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Siempre he sido muy curiosa y con ganas de experimentar sobre todo a
los 18 años. Esa edad fue increíble porque probé
muchas cosas. Tenía un amigo gay, su nombre, Esteban. Al andar
con él todo el tiempo, empecé a ir a los clubes gay de mi
ciudad, son increíbles y antes de ir con alguna intención,
iba por la música: a bailar toda la noche. Sin embargo, ese ambiente
era embriagador. Me encantaba ver a dos mujeres bonitas bailando tan cerca,
pero nunca tuve intenciones de caerle a alguna chica. Todas mis parejas
habían sido hombres. Hasta que se me metió en la cabeza
que quería experimentar con una mujer. Obviamente le dije a Esteban
que me ayudara y me consiguió una cita.
Su nombre, Susan. Era muy atractiva, blanca, de mediana estatura, buen
cuerpo, cabello largo y ojos negros. Tendría 19 años. Me
fue a buscar en su carro y yo estaba entre excitada y nerviosa. Nunca
la había visto antes. Congeniamos de inmediato y empezamos a dar
vueltas, nada era seguro que fuera a pasar algo. Para esa noche el plan
era bailar y fuimos a buscar a dos amigas de ella. Llegamos primero al
apartamento donde Susan vivía (vivía sola) y luego de hablar
decidimos quedarnos, las dos amigas se fueron para un cuarto y nosotras
al de ella. No tenía idea que iba a hacer. Pero quería probarla.
Quería sentirla.
Nos acostamos a ver televisión y ella me pregunta te gustan
las mujeres? Yo me quedé en cero, le respondí Nunca
he estado con una. Ella me pregunta Y te gustaría?
a lo que le respondí Después que esté buena.
Ella solo reía.
Seguimos viendo televisión a lo que Susan colocó su mano
en mi pierna y empieza a rozarme a sobarme suavemente. Eso me puso a mil.
Yo quería caerle encima a esos senos preciosos, debía ser
talla 36. Me encantan los senos grandes. Yo le correspondí y empiezo
a acariciarla también, a lo que ella se me acerca y me besa. Que
beso tan espectacular. Fue excitante, tan suave y a la vez tan apasionado.
Nos sentamos en la cama y empezamos a tocarnos por encima de la ropa.
Por fin llego a sus senos y los toco y los beso, los mordisqueo, que delicia!!!!
Nos quitamos las camisetas y los jeans quedando en ropa interior, esos
senos son una locura. Le quito el brassiere y empiezo a chuparlos, a besarlos,
a besarlos. Que rico!!! Me encantan, están calientitos y suaves,
no quiero parar de chuparlos, que delicia. Ella me quita el resto de ropa
y quedo desnuda, ella está en tanga, estoy totalmente excitada,
me encanta lo que me está haciendo, la forma en que me besa, es
delicioso. Se acuesta encima de mi y empezamos a restregarnos, sintiendo
como nuestros senos se frotan, es una locura, pienso en lo que estoy haciendo,
me encanta y no quiero parar.
Susan empieza a besarme los senos (los míos son más pequeños
que los de ella), ella me dice me encantan tus tetas, son
ricas, yo le digo son tuyas, haz lo que quieras con ellas
y ella empieza a besarme suavemente, siento que me voy a morir, que placer
tan grande, umm que rico, comienza a aumentar los besos y pasa a chupármelos,
como si estuviera mamando, que delicia. Me besa alrededor de los senos
y por la aureola y empieza a coger la puntita con los dientes, que locura,
siento que voy a explotar, jamás había experimentado esta
sensación. Mientras yo recorro su cuerpo con mis manos y le agarro
esas nalgas ricas que tiene, le pellizco los senos y ella gime, que
rico me dice la condenada, te gusta? si, sigue
responde.
Me acuesta en la cama y empieza a bajar por mi abdomen, siento que voy
a desfallecer, me pregunta quieres sexo oral? si
le respondo, como toda una profesional Susan me abre los labios y se entierra
en mi vagina lamiendo, por Dios que es esto???? Pienso, es delicioso,
nunca antes me habían hecho el sexo oral tan deliciosamente!!!!
Susan disfruta comiéndose mi vagina y lame como toda una experta,
le aumenta el ritmo a la lengua y me la pasa por toda la vagina. Se apodera
de mi clítoris y empieza a chupar. Que locura, sino estuviera acostada
pensara que voy a caer. Que delicioso, sigue, Te gusta??
pregunta Susan, si, sigue le respondo, No te preocupes
este chocho es todo mío dice la condenada volviendo a enterrar
su cara en mi vagina. Ella lame todo los labios, le encanta lo que hace,
es una experta con esa lenguita rica. Siento que voy a explotar, no quiero
terminar y quiero que siga. Que rico!!!!!! El cuarto se llena de ese olor
a sexo que me embriaga, ella sigue lamiendo y comienza a morderme el clítoris,
Que ricooooooo, me mete un dedo, dos dedos, tres dedos y continúa
chupando mi clítoris y lamiendo mi vagina, siento que voy a explotar
y me lleva a un orgasmo delicioso, interminable, dejándome convulsionando
y soltando una risa de placer. Que placer tan indescriptible.
Se recuesta al lado mío mientras me repongo, pero yo quiero devolverle
eso, la empiezo a tocar sobre la tanga que lleva puesta y me volteo sobre
ella. La empiezo a mordisquear sobre la tanga, que rico, la lleno de besos
y me pego a sus senos, me encantan sus senos, que tetas tan ricas. Meto
mi mano bajo su tanga y la acaricio, ella suelta un suspiro, que
rico y me dice muy difícilmente llego la primera vez,
todo un reto para mi pienso, ya veremos le respondo. Y comienzo
mi labor, besándola en esos labios carnosos y besándole
el cuello bajando hasta su abdomen, comienzo a lamerle el cuerpo, que
rico esta piel suave, tersa. Mi mano está en acción jugando
con su clítoris, está caliente, su chocho está caliente
y húmedo, puedo sentirlo y también siento como ella se retuerse
muy disimuladamente. Le chupo los senos, esas tetas hermosas que me tienen
loca y le lamo los pezones, acelerando mi movimiento de la mano, la abro
y así le acaricio todo el chocho, que rico dice ella,
te gusta le pregunto, siiiiii, con mi mano abierta
puedo friccionarle el clítoris y los labios y le masajeo ese chocho
que quiere explotar, empieza a convulsionar y yo acelero mi movimiento
con más fuerza, sintiendo como sus jugos empapan mi mano, le empiezo
a mordisquear las tetas y ella gime, ahhhhhh y suelta una
risa, de que te ries? pregunto, y me dice eres una tesa.
Susan se viene de una forma increíble como yo quería y al
momento que yo quise. Nos quedamos abrazadas besándonos, sabiendo
yo que no la volveré a ver.
Fue mi primera y única experiencia con una mujer y fue increíble.
Es la experiencia más satisfactoria que he tenido.
Claraluna
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