| Querido amigo:
Hoy te voy a contar los que me ocurrió esta semana de calor mortal.
Acá en Santa Fé, hubieron temperaturas de 54 grados de sensación
térmica, no sé si lo habrás visto en la TV o la prensa.
Bueno ese día, salí de trabajar y estaba solo en mi casa,
eran como las 7 de la tarde.
Ni bien llegué tiré la ropa para cualquier lado y me quedé
en bolas con la intención de darme una ducha fría, que me
refrescase y al mismo tiempo me sacase los aromas y la grasitud de mi
cuerpo totalmente transpirado.
No tenía planes, para esa noche, solamente mirar TV o alguna película
por cable y a esperar que llegase mi compañero de vivienda.
Estaba en el baño abriendo la ducha cuando sonó el timbre.
No iba a atender, no tenía ganas de recibir a nadie, sólo
quería sentir el agua fría sobre mi cuerpo. Como insistían
me envolví con la toalla y fui a abrir. Era un chico de unos 35
a 37 años, empleados de la telefónica, mi amigo había
llamado porque nuestro telífono no tenía tono. Había
venido antes y no encontró a nadie.
Era un correntino mezclado con indio, no muy alto, con ese color oscuro
que los caracteriza, pelo renegrido y un barba de chivo le colgaba de
su pera. Unos pocos pelos solo en esa parte de su cara, vestía
de remera, bermuda y zapatillas, estaba empapado como yo por el calor.
Se presentó, me dijo a que venía, lo hice pasar y...
-Veo que te ibas a bañar, si querés hacelo, mientras yo
reparo el teléfono, me dijo muy canchero.
-No, esperaré que lo repares por si hay algún problema.
Me quedé parado y él sacó las herramientas de su
maletín, mientras con una mano se secaba la frente.
-Si querés refrescarte un poco, allá está el baño.
Me dio las gracias y se dirigió hacia allá, dejó
la puerta abierta y yo desde el living podía verlo y oírlo.
Un gran ruido de meada se sintió desde donde yo estaba, pero no
lo vi porque la puerta abierta tapaba la parte del inodoro, después
lo vi cerca del lavabo, se sacó la remera, abrió la canilla
y se mojó las axilas y luego la frente y la cara. Se secó
con una toalla y sin ponerse la remera nuevamente se acercó al
teléfono y se puso a repararlo.
-Espero que no te moleste que me haya sacado la remera, ahora estoy más
fresco y más cómodo...
-No, si querés podés sacarte la bermuda y en calzoncillos
estaráas más fresco. Le dije como en broma.
Dejó el destornillador y se bajó los pantalones y me dijo:
-Ves, abajo no tengo nada, no puedo trabajar así.
Lo miré vi una pija oscura, muerta, corta pero aparentaba ser
muy gorda, sonreí y medio en broma señalando el paquete
le dije: -Como que no tenés nada, y eso que es? Se rió mientras
intentaba subirse los pantalones, yo me saqué la toalla y le dije
lo mismo que él me había dicho, pero mi pija no estaba tan
muerta como la de él.
-Ja, ja, mirá como se está poniendo, se nota que no tenés
nada.
Estiró una mano y me la levantó para comprobar que yo no
tenía nada.
-No tenés nada? Si es más grande que la mía.
A esas alturas sus bermudas seguían en el suelo, pero enredadas
en sus tobillos.
Le ofrecí un refresco, para apaciguar el calor y mientras lo fui
a buscar terminó de desnudarse.
Cuando volví lo encontré en bolas tirado sobre un sillón
con un cigarrillo en la boca. Me senté a su lado, tomamos un vaso
de cerveza y nos pusimos a charlar.
Me dijo su compañero de trabajo lo esperaba en la camioneta de
de la empresa y se extrañaría por la demora. Lo llamó
por el celular y le dijo que se fuera que él terminaría
la reparación.
Ya había terminado su hora de trabajo y él lo repararía
fuera de hora.
Dijo que era divorciado, que su mujer lo encontró cuando un tipo
le estaba rompiendo el culo en su casa y lo dejó.
-Con que esos gustos tenés? -Si, espero que no te moleste y no
me quemes en la telefónica.
No contesté nada, alargué mi mano hacia esa verga oscura,
la apreté y respondió a mi apretón con un movimiento
como diciendo que estaba viva.
Dejó la cerveza en la mesa del living y mirando mi poronga que
ya estaba dura y apuntaba hacia arriba me dijo: -Vos entendés?
No contesté nada lo abracé y cuando quise besarlo mi nariz
chocó con la suya. El había pensado hacerme lo mismo!!!
Estábamos nuevamente empapados y el olor a transpiración
era muy seductor, pero no era lo mejor... Le propuse darnos una ducha,
la cual agradeció en el camino al baño dándome una
palamada en la nalgas.
Nos enjabonamos el pecho mientras nuestros labios se unían en un
acalorado beso, su lengua me tocaba los dientes, el paladar.
Mis manos recorrían sus nalgas y se posaron en el medio donde encontraron
un agujero húmedo y bastante grande. El me hizo lo mismo, mientras
nuestras pijas se frotaban en un sube y baja que me encantaba.
Fue muy placentero sentir esa agua fría despues de haber soportado
tanto calor y sentir el jabón entre los dos cuerpos apretados,
pero lo que más me excitaba era sentir que mi dedo entraba con
mucha facilidad en ese orto!!! El intentaba penetrarme el mío ,
pero solo con el agua no podía.
Nos sacamos la poca espuma que nos quedaba, nos secamos un poco con una
toalla y nos fuimos medio mojados al dormitorio.
Allí sobre la cama, se acostó arriba mío, metiíndome
su pija mojada en la boca, buscó entre mis piernas la mía
que estaba muy dura y larga y se la tragó como un experto. Podía
sentir su garganta y la campanilla en mi glande!!! Su pija limpia y mojada
tenía el gusto del jabón, pero lo más delicioso fue
el sabor a limpio después de haber transpirado todo un día.
-Ahhhhhhhhhhh.... seguí, me encanta sentir tu garganta..........
En eso la sacó de su boca y se dedicó a lamerme el culo
y las bolas. Su pija seguía en mi boca, desde esa posición
le podía ver perfectamente el culo, rojo y abierto y eso que solamente
le había metido un dedo!!!!! Saqué su pija de mi boca y
le pregunté, que le había pasado por qué lo tenía
tan grande.
-Eso me pasó con un primo mío, tiene una pija de caballo
y me la metía hasta tres veces por día, me encantaba me
hacía acabar como loco, yo me casé y cuando mi mujer nos
descubrió, nos avergonzó en todo el pueblo y yo me vine
para acá y no lo vi más.....
No era necesario trabajar ese culo, para hacerle una buena penetración,
porque allí entraría cualquier cosa. Me puse un forro y
le dije que se pusiera boca abajo con la cabeza apoyada en la almohada
y que separase las pirnas con el culo bien en alto.
Aunque no era necesario, le puse un poco de saliva, apoyé mi pija
en ese agujero abierto y sin esfuerzo ninguno entró la cabeza,
él hizo un movimiento hacia atrás y entró otro poco.
Le agarré su pija con una mano y con la otra el cuello. Empujé
y entró toda!!! El roce era muy poco, lo tenía muy dilatado,
pero fui yendo y viniendo....
A cada entrada mi mano le corría el forro a su pija y cuando se
la sacaba el forro iba hacia atrás.
-Ahhhhhhhhhhhh...........que gusto me estás dando!!! A mi me daba
gusto, pero no me excitaba mucho, porque me gusta que el esfínter
me la muerda y que cueste un poco el mete y saca, pero no había
otra cosa para elegir y fue un regalo inesperado.
Sentí que su pija temblaba, lo hice girar y quedó ensartado
con la piernas para arriba, así podía verle su pija y jugar
con ella a gusto. Lo pajée un poco mientras le enterré la
pija hasta los huevos. Cosa que como ya dije, era muy facil.
-Ayyyyyyyy! Carajo!!!!!!!! Fue un grito muy fuerte que salió de
su garganta y vi como cuatro chorros interminables de leche saltaban hacia
su pecho.
Quedé asombrado por la cantidad tan extraordinaria que había
salido de esa pija corta y gorda!!!!! Creo que fue ver eso lo que más
me calentó, la saqué muy rápido, tiré el forro
para un costado y apunté mi pija a la suya.
Toda mi leche le cayó en la cabeza, si hubiese puesto el agujero
sobre el suyo, hubiese entrado allí por la fuerza en que salió!!!!
-Ahhhhhhhhhhhhh................acá tenés mi leche!!!! Le
agarré la pija, que estaba queriendo bajarse y la mojé toda
con mi leche, todos sus pendejos quedaron blancos y pegajosos.
Subí mi mano hasta su pecho y desparramé la suya sobre sus
tetillas oscuras y lampiñas. Me desplomé a su lado.
El se subió sobre mi, trató de sentarse sobre mi pija, pero
ya estaba bajando y esta no se quiso meter de vuelta en su ano.
Demás está decir que nos tuvimos que ir a bañar
nuevamente para sacarnos toda esa leche pegada de nuestros cuerpos En
la ducha me dijo, que la había pasado re-bien, que hacía
como un mes que no lo cogían, porque en esta ciudad conoce poca
gente y tiene miedo de meterse con alguien que encuentre en los baños
o terminal de ómnibus, etc, y que lo quieran robar o matar....
Más frescos, fuimos en bolas al living y no pudimos terminar las
cervezas, estaban calientes, así que abrímos otras latas
y nos pusimos a conversar.
A veces tiene suerte, como esta vez y con algún cliente se hacen
el "favor" mutuamente. Me contó que un día fue
a una casa, y el chico de unos 18 años se estaba pajeando con el
Internet, se le desconectó y lo llamaron a él.
Le hizo la conexiñn y el muchacho le empezó a mostrar páginas
web hasta que lo hizo calentar y terminó dándole el culo
a ese muchacho.
Ese y otros relatos de sus aventuras me empezaron a excitar de nuevo y
él se dio cuenta que mi pija cabeceaba y daba señales de
querer levantarse.
Me tiró un poco de cerveza y me la empezó a lamer como si
fuese un helado. Me puse en cuatro patas y bien despacio me tiró
la cerveza en mi espalda, cosa que cayese hacia mi agujero y se deslizara
bolas abajo.
Lamió todo, me metió la lengua, los dedos y finalmente me
pidió un forro.
Allí sobre el living , yo en cuatro patas y el parado me la metió,
pero me pidió que no acabara que le avisara antes. Me dió
unos empujones terribles, eso si me gustó mucho, el grosor me hacia
doler, pero no era un dolor que molestara, era un dolor qe me excitaba
mucho. Sentía mi pija papitar y dar saltos hacia adelante y eso
que nadie la tocaba. No quiso que me la tocara, así duraría
más.
-Ahhhhh........., no aguanto más Exclamó y la sacó
en un santimén, me dio un empujón y caí suavemente
hacia un costado al instante lo tenía sentado sobre mi, con mi
pija enterrada hasta el fondo!!! Se apretaba hacia abajo y yo empujaba
hacia arriba.
Le agarré la pija, y saltraon otra vez cuatro chorros de leche
pero esta vez no era tan blanca, era más transparente. Al ver la
leche salir, sentí una contracciín de su esfínter
sobre mi pija y sentí como mi leche pegaba en sus intestinos. Fue
todo tan inesperado, que ni forro me puse.
Terminamos la cerveza, el con mi pija dentro de su culo, de espaldas a
mi, cuando sentí que se iba salir le dije lo que iba a suceder
y se paró.
Otra vez a lavarnos, por suerte con el calor era una delicia tanta agua
sobre nuestros cuerpos. Se vistió, terminó de arreglar el
teléfono y luego se fue. Dijo que algún día me haría
una visita....
A todo eso serían cerca de las 10 y media de la noche y me extrañaba
que mi compañero no había llegado.?? Llegó como a
las once, diciendo que se iba a bañar, que no aguantaba más
el calor.
Mientras se bañaba le conté lo que me había sucedido
y dijo que él también había cogido con un amigo,
que por eso llegó tan tarde....
Espero que te haya gustado, lo escribí tal como me sucedió.
Un abrazo
OMAR
ESPERO COMENTARIOS omarkiwi@yahoo.com
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