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Hola soy Javier y decidí contarles mi historia, después
de haber leído algunos relatitos, de esta exelente pagina. Lo que
me sucedió empezó con que mi abuela me invitó al
campo de su hermano, el cual yo no conocía. El tenia una hija,
mayor y ella tenia 2 hijas, una de 13 y otra de 15. Se suponía
que iba a ser todo muy aburrido allí, ya que no sabia que personas
vivían allí, ya que por esa parte de la familia no conocía
mucho. Ibamos a estar en el campo aproximadamente un mes, según
mi abuela. Nunca imaginé lo que les voy a contar.
Al llegar, después de 3 largas horas de viaje, vi la sencilla,
pero bonita casa de campo, muy hermosa con un inmenso sauce (árbol)
que la sombreaba, y un inmenso campo que me brindaría distintas
frutas y exquisiteces por el estilo.
Bueno, cuando empecé a saludar conocí a mi tía, la
mamá de la Andrea de 13 años y la Maribel de 15 años,
en ese tiempo yo tenia 15 años igual, pero Maribel representaba
la edad de unos 18 años tal vez. Al verla, contemple su hermoso
cuerpo y nos miramos a los ojos por un momento, la saludé timidamente
y ella muy alegre y contenta me dió un beso en la mejilla. Tenía
unos hermosos ojos color celestes, el pelo castaño, y la tez entre
blanca y morena, era perfecta y de buen porte, o sea alta, parecía
una modelo.
Al pasar el día, nos conocimos todos en la familia y compartimos
una cena. Después la Mamá de Maribel me invitó a
ver una película junto a ella y Maribel. La película estaba
entretenida, pero yo no podía dejar de pensar en lo hermosa que
podía llegar a ser Maribel ( prima lejana).
Al otro día, junto a mi tío, fabricamos un hermoso balancín
o columpio, como le llaman en mi país, Chile, bajo el sauce. El
aire y el paisaje eran muy agradables y hermosos, pero yo no podía
dejar de pensar en Maribel ( mi prima). Poco después llego la hora
del almuerzo y nos fuimos todos a sentar a la mesa, Maribel me miraba
mucho pero yo siempre tímido no la miraba mucho, después
me invitó a columpiarnos. Y yo por supuesto acepté. Nos
pusimos a conversar sobre nuestras vidas, ella me sacó de pronto
el tema de a caso tenia novia o cosas así. Yo le respondí
que no, la cual era la verdad, ella me dijo a caso yo alguna vez le había
dado un beso con lengua, por más de 1 minuto a una mujer.
Yo le dije que no, y le hice la misma pregunta, ella me dijo que tampoco,
mirándome con una leve sonrisa pervertida y diciéndome como
¡podríamos hacerlo!...
Ese fue el pensamiento que yo tuve, me siguió observando, como
si yo le hubiera gustado, después yo igual empecé a hacer
lo mismo. Poco después ella, me tomó una mano y me dijo..
¡Primito tengo las manos super heladas y me esta dando un
poquito de frío, porque mejor no nos vamos a ver una pelicula!.
Yo le acepte y fuimos, me abrazo y me dijo.
Pucha que eres tierno y lindo...
Yo muy contento y ya con confianza, entre con ella a la casa y luego a
su pieza en donde tenia su televisión.
Entramos y me dijo.
Ven... tírate aquí al ladito mío..
Yo me tiré al lado, o sea me recosté al lado de ella, y
cuando empezamos a verla ella me paso su larga cabellera por mi cara y
luego me dió un leve beso en la mejilla, me empezó a hacer
cariño y yo me empecé a relajar. Luego me invitó
a afuerita a observar las estrelllas, yo sin ningún temor ni nada
por el estilo, fuí con ella sintiéndome como su protector,
me tomo del brazo y me dijo sentémonos aquí, en estos asientitos
de madera, yo me senté junto a ella , pero luego me miró
y me besó mis labios de una manera muy furiosa.. yo la besé
también, y luego ella se sentó en mis piernas. Por primera
vez sentía algo tan rico y placentero. Nos seguimos besando y ella
me agarró mi mando derecha y la puso en uno de sus redondos y grandes
senos, luego se saco la blusa y me dijo : ¿Quieres pasarme tu lengua
por entremedio de mis senos y chuparlos si quieres?, yo le dije, ¡prima,
eres una verdadera diosa! y le pase la lengua por todo su cuerpo.
Después se bajo los jeans y me bajo la cremallera de mi pantalón,
y la puso en su grande y hermosa vagina, primero costo un poco que entrara,
pero igual fue fácil. Cuando se la puse empezó a menearse
y a mecerse lentamente, moviendo su cabello, y exigiendo que le tocara
sus senos y su hermosas nalgas, me botó en el suelo y se subió
encima mío, siempre suavemente y eróticamente, parecía
una experta.
Esa noche la repetimos 3 veces mas durante ese mes, fue el mejor verano
que he tenido hasta ahora. Ahora Maribel me llama siempre y me ruega que
valla cada verano, para que nos divirtamos, cada vez mejor y mas calurosamente.
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