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Nieves es así de puta |
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Mi madre y yo vivimos solos en una casa del centro de Valencia desde
que mi padre nos abandonó hace unos 10 años, cuando yo tenia
11 años y mi madre contaba con 31. Por la falta de una figura paterna
mi madre tubo q hacer de madre y de padre durante la complicada etapa
de la adolescencia lo cual hizo que fuera naciendo entre nosotros una
estrecha relación de complicidad. Actualmente yo cuento con 21 años y la relación con mi
madre no ha hecho mas que mejorar, sin embrago yo siempre he sabido que
no es del todo sincera conmigo, que me oculta algo, ya que dudo que su
trabajo de secretaria nos de para tantos lujos ya que siempre me hace
regalos caros y vivimos por todo lo alto. Llegué a pensar que estaba
metida en algún asunto turbio como pueden ser las drogas o algún
negocio sucio. Desde que nos dejó mi padre yo no le conocía pareja alguna,
por eso un día que la vi con un señor me extrañe
mucho y decidí seguirlos. Digo que me extrañe y a la vez
me enfade ya que mi madre nunca me había hablado de esta relación.
Mientras los iba siguiendo me iba calmando y pensaba que era normal que
ella rehiciera su vida y que de todos modos yo tampoco le comentaba a
ella con quien iba o dejaba de ir. Mi madre es una mujer normal de mediana
estatura y un cuerpo conforme a su edad (41 años), aunque del resaltan
unas tremendas tetas de 110 que debo reconocer que ponen cachondo a cualquier
hombre y que en mas de una ocasión me he hecho una buena paja pensando
en ellas. De repente vi como mi madre y el hombre que la acompañaba subían
a un coche y desaparecían. Yo mientras, decidí volver a
casa entre pensativo y enfadado, intentando buscar la mejor manera de
comentarle a mi madre lo sucedido. Como de costumbre ella llegó
a eso de las 8 de la tarde, me dio un beso y me dijo que se iba a duchar.
Sin saber como la seguí despacio y me dispuse a espiarla, como
cuando era mas joven, ya que ya hacia mucho tiempo que no veía
esas tetas y deseaba con todas mis fuerzas pajearme mientras se las miraba. Espere a que saliera de su cuarto y me cruce con ella por "casualidad"
aunque no puede ver nada ya que llevaba una toalla envuelta en el cuerpo.
La excitación iba en aumento. Entonces fue cuando me dirigí
al cuarto de baño esperando que la puerta estuviera entreabierta;
esta vez tuve suerte y la puerta no estaba cerrada del todo aunque el
ángulo de visión no me dejaba ver la ducha pero si que podría
verla mientras se secaba a través de un espejo. Cuando ella entró
en la ducha yo me saque la polla y me empecé a pajear con muchas
ganas, esperando a que saliera a secarse. Al fin escuché detenerse
el corro de agua y escuché salir a mi madre. Al ver ese espectáculo
noté que ya me corría cuando algo me dejo alucinado: en
uno de los pezones de mi madre pude ver un piercing!!. la escena me puso
tan cachondo que eyacule allí mismo como nunca y me fui a mi cuarto
sin poder quitarme de la cabeza las tetas de mi madre. Llego la hora de la cena y yo estaba muy nervioso mi madre lo notó
y me dijo que si me pasaba algo yo armándome de valor le dije que
pensaba que me ocultaba algo. Su respuesta me dejo de piedra: - ¿Es por eso que me andas espiando por la calle y en casa? En ese momento me cogió de la mano y me acompañó
a su cuarto. - Tienes razón, mamá no es secretaria- En ese momento saco un video del cajón y me dijo que iba a descubrir
lo que era realmente su madre. Lo puso y apareció un video casero
en el que estaba mi madre con 4 hombres, uno de ellos era el que había
visto esta tarde. Mi madre iba como nunca la había visto: con una
minifalda y un top muy ajustados y sin ropa interior. Se veía claramente
como los hombres se sacaban las vergas y mi madre las iba chupando, eran
4 poyones de gran tamaño. Uno de los hombres la penetró
mientras ella seguía chupando las otras poyas, se veía que
estaba disfrutando. Otro hombre con una verga de al menos 20 cm la penetró
por el culo sin ninguna dificultad mientras los otros dos le amasaban
y chupaban sus tremendas tetazas mientras ella gozaba y pedía más.
Yo a esas alturas tenia la polla que me estallaba y en ese momento mi
madre apagó el video. - Ahora ya sabes que tu madre es una puta y por lo que veo te gusta tanto
como a mí- Yo no salía de mi asombro pero aun había mas: - Dentro de poco me retiraré y entonces tu serás el encargado
de satisfacerme, seré tu puta, que me dices? - Ohhhhh, fóllate a tu madre, vamos.... Podemos follar cuando quieras y donde quieras. - Gracias mamá, buenas noches- Le di un beso en los labios y me
fui a dormir. Estaba agotado. Al día siguiente era sábado y me desperté a eso
de las 11, me fui al cuarto de mi madre a buscarla pero no estaba, de
repente oigo como me llama: - Cariño, ¿ya estas despierto?, baja a desayunar Estuvimos así unos minutos hasta que no pude mas y me corrí
en su boca y en sus tetas. El semen que no se pudo tragar lo recogió
luego con la lengua mientras me miraba con ojos de lujuria. Esa misma mañana follamos 2 veces y por la tarde 2 veces mas,
pero yo notaba que aun no estaba a la altura de mi madre, por eso le tenia
reservada una sorpresita para la noche. A mediodía mientras ella
dormía hable con mi mejor amigo Juan y le dije lo que había
ocurrido. Él me dijo que estaba tarado y que no me creía
y yo le dije que avisara a unos cuantos amigos que esa noche la fiesta
iba a estar en mi casa. Se hicieron las 10, hora en que solemos quedar todos para cenar e irnos
de fiesta por ahí, y apareció Juan con Pedro y Ángel
que estaban nerviosos a la vez que se metían conmigo diciendo que
era un fantasma, que no se creían nada de lo que había contado.
Mi madre salió a saludarlos y nos dijo que nos preparaba algo.
Aceptamos encantados. Mientras nos dirigimos al cuarto y les mostré
el video en el que salía ella con los 4 tios. Los tres se quedaron
de piedra y me dijeron que era una suerte tener una madre así.
Yo les dije que esta noche la íbamos a disfrutar todos. Mi madre nos dijo que la cena estaba lista y que bajásemos cuanto
antes. Todos estábamos muy nerviosos porque no sabíamos
la reacción de mi madre. Llegamos a la cocina y nos sentamos en
la mesa los 5 yo me senté al lado de mi madre y le empecé
a meter mano por debajo del mantel. Ella no decía nada pero se
veía que disfrutaba. Le hice una señal a Juan y este le
empezó a tocar el coño también que a esas alturas
ya estaba húmedo. Mi madre se empezó a reír me miro
y me dijo: - Ya sé lo que pretendes granuja Eso creo que nos puso más cachondos y entre los tres juntaron
unas 20.000 pesetas. - Esto no os da ni para una mamada, pero por ser amigos de mi hijo os
dejaré que me folleis. Dicho esto se saco la camisa y nos mostró las dos tetazas. - Vamos chupádmelas- Juan y Pedro se dedicaron a las hermosas
tetas de mi madre mientras que yo le comía el coño y Ángel
le metía un dedo por el culo. Ángel dejó su culo y le ensarto la polla en la boca. Juan
dejo una de us berzas y ocupo con la polla el lugar de Ángel. Sorprendía
la facilidad con que ese culo se engullía las pollas. A esas alturas yo me la empecé a follar por el coño de
tal modo que tenia sus tres agujeros tapados mientras que Pedro le estrujaba
las tetas y esperaba su oportunidad que llego cuando Ángel se corrió
en la boca de mi madre. Entonces cambiamos posiciones: yo le daba por
el culo, Juan se la follaba por el coño y Nieves le mamaba la verga
a Pedro. Era estupendo ver a mi madre como nos pedía mas que no parásemos.
El ritmo de la follada lo ponía mi madre, estando nosotros a merced
de sus movimientos que cada vez eran más rápidos. Os pongo en situación: a estas alturas de la orgía yo me
encontraba sentado en el sofá con mi madre de espaldas a mi sentada
sobre mi polla, mientras que mi amigo Juan se la follaba por el coño.
Habíamos cogido un ritmo perfecto. Se notaba que mi madre sabia
lo que hacia :era capaz de dar placer a 4 hombres a la vez ya que mientras
que nosotros nos la follabamos ella mamaba y pajeaba alternativamente
las poyas de Ángel y Pedro. - Vamos chicos lo estáis haciendo bien, seguid follandome, mmmmmm,
ahhhh.- Yo estaba a punto de correrme por lo excitante de la situación
y por las tremendas embestidas del culo de mi madre sobre mi polla. Le
vi la cara a Juan y por su expresión deduje que estaba a punto
de explotar. - ¡¡¡Ahhh voy a correrme!!!- dijo Juan mientras sacaba
su polla del coño de mi madre. Nieves se detuvo un momento y le
dijo un tanto contrariada. - ¿Qué haces?, córrete
dentro mamón- Como es normal mi madre toma frecuentemente la píldora ya que
tiene clientes de confianza a los que les gusta follársela a pelo
y correrse dentro de ella. - ¡¡¡Mama me voy a correr!!! ahhhh Mientras decía esto Juan le ensarto de nuevo la polla a mi madre
de un solo golpe. Se movía de una manera frenética. - Tú lo as querido so guarra ahí va mi leche, ahhhh así
que gusto correrme dentro de ti mmmmmmm Juan y yo nos corrimos en las entrañas de mi madre casi al mismo
tiempo, entonces mi madre se levanto y se puso de rodillas en el sofá. - Vamos Ángel méteme la polla. Me encanta notar mis pechos
moviéndose mientras me la meten, vamos a que esperas?. Ángel
se puso detrás de mi madre y le metió la polla por el coño.
Se la follaba a un buen ritmo mientras que mi madre le seguía comiendo
la polla a Pedro. Mientras tanto Ángel se la seguía follando. El ya se había
corrido antes en la boca de mi madre y por eso ahora estaba durando mas,
aunque a juzgar por su cara y los gemidos no tardaría mucho más
en correrse. Juan y yo nos fuimos a la cocina a por algo de comida y mucho alcohol
y Pedro se fue al cuarto de mi madre en busca de algunas cintas amateur
de mi madre follando con sus clientes. La noche iba a ser larga, o al
menos eso pensábamos. Cuando llegamos al comedor mi madre y Ángel estaban sentados en
el sofá, los dos completamente desnudos. Las preciosas tetas de
mi madre hicieron que nuestras poyas se pusieran duras de nuevo. Empezamos
a tomar alcohol y a ver las películas de mi madre. La imagen era
muy cachonda ya que nos encontrábamos los 5 desnudos.- Vaya, vaya-
dijo mi madre- mirad como estáis otra vez chicos, lastima que no
me pueda quedar.- - ¿QUE??????- gritamos los 4 a la vez. Al día siguiente a eso de las 10 de la mañana me desperté
de una manera más placentera de lo habitual. Abrí los ojos
y vi a mi madre ,recién llegada de su salida nocturna, chupándome
la polla. - Hola cariño- dijo- perdona, no quería despertarte pero
es que ayer te tuve que dejar a medias y quería recompensarte hoy-
Yo no dije nada, tan solo me dedique a observar como me hacia una lenta
mamada. Estaba vestida como una autentica puta: llevaba una blusa blanca
con los botones arrancados y sin sujetador, con lo cual se le veían
perfectamente las tetas ( se notaba que la habían follado bien
ya que estaba toda ella y toda su ropa bañada en semen). Al cabo del rato me corrí en su cara y me dormí, me dijo
que la dejara descansar un tiempo. Yo me levante para ducharme y desayunar. La mañana se me estaba haciendo muy larga sin mi madre ya que me había acostumbrado ya a estar jugando con ella todo el rato y no sabia que hacer. Me sabia mal despertarla ya que se la veía muy cansada por todo lo que paso el día anterior. Entonces sonó el teléfono, era mi abuelo que me decía que porque no íbamos a comer a su casa que tenia que comentarle unas cosas a mi madre sobre una herencia. Entonces mi mente empezó a pensar y me hice la siguiente pregunta:
¿por que no chantajeo a mamá para que se folle al abuelo
? pero ¿como?. Ya se me ocurriría algo. Le dije a mi abuelo
que mamá estaba cansada y que mejor íbamos a la hora de
merendar. Él estuvo de acuerdo. Tenia toda la tarde para pensar la manera en que podía hacer que
mi madre follase con el abuelo. Pensé que podía difundir fotos por el pueblo de mi madre
para que todos vieran su verdadera profesión. Se que ella tiene
muy buena imagen allí y que seguramente accedería a mi proposición
ya que no creo que le gustara mostrarse ante todo el pueblo como lo que
es: una puta. - Vaya con mi hijo. Eres un cachondo. Así que quieres chantajear
a tu madre para que haga lo que tu le pidas ¿no?. Diciendo esto cogió el teléfono y llamó a mi tío,
quien a pesar de vivir en las afueras de la ciudad no tardó ni
15 minutos en aparecer por casa. Nada mas llagar me felicitó por
la noticia y me dijo que se moría de ganas por vernos follar. Así
se lo dijo a mi madre pero ella dijo que nos teníamos que ir a
casa del abuelo primero, y que allí follaríamos los 4. Mi madre estaba realmente impresionante: llevaba una blusa muy clarita
semi-transparente y muy escotada que dejaba ver su sujetador de encaje
negro y resaltaba aun más sus tremendas tetazas y una minifalda
negra que le tapaba muy poco. No sé si os he hablado de la costumbre
que tiene mi madre de salir sin bragas a la calle. Pues bien con este
panorama nos fuimos a casa del abuelo. Una vez allí este nos recibió
muy amablemente, como siempre, pero esta vez no se las tuvieron que ingeniar
para quedarse solos y follar. Mi abuelo tomo a mi madre por detrás y le saco las tetas del sostén, se las empezó a apretar y nos dijo, venga una para cada uno. Mi tío y yo no tardamos ni un segundo en tomarlas ya que la muy guarra nos había estado calentando durante todo el viaje. Así estuvimos un rato hasta que mi madre se tumbo en el sofá y se abrió de piernas para que el abuelo le comiera el coño. Yo estaba con la polla a mil mientras que mi abuelo y mi tío se notaba que tenían mas experiencia. No aguanto mas, mamá, te voy a follar.- diciendo esto me puse
debajo de ella en el sofá y le metí la polla por el coño.
Viendo mi iniciativa mi abuelo y mi tío se desnudaron y mi madre
les empezó a chupar las pollas. A mi tío se le veía
mas excitado y pronto estuvo a punto para follar. Se situó delante
de mi madre y sin darnos tiempo a reaccionar le metió la polla
por el coño también. Sé que esto te gusta, so zorra- le dijo a mi madre Siii, eso es vamos folladme los dos por mi coño, quiero que me rompáis- La polla de mi tío era mas o menos como la mía y las dos se movían muy bien por el coño de mi madre. Así estuvimos un buen rato hasta que el abuelo decidió entrar en acción. No me extraña que mi madre follase con el ya que tenia una verga un poco más grande que la nuestra pero sobretodo era muy ancha. Mi abuelo es un hombre de 60 años pero se mantiene en muy buena forma, sobretodo en el apartado sexual gracias a mi madre que se ha encargado durante muchos años de el. Ahora me toca a mi- dijo y nos aparto a mi tío y a mi, puso a
mi madre de rodillas en el sofá y le ensarto la polla por el coño. El ritmo de la follada de mi abuelo era impresionate, era la primera
vez que veía a mi madre perder el control de la situación,
ya que era mi abuelo y no ella quien imponía el ritmo. Se la veía
totalmente entregada gimiendo como una loca y casi sin fuerzas para chuparnos
las pollas a mi tío y a mi. Fueron unos minutos en los que los
4 disfrutamos como nunca, pero la cosa no habia hecho mas que comenzar:
mi abuelo se detuvo y se sentó en el sofá y mi madre inmediatamente
supo lo que tenia que hacer y se empezó a meter la polla de mi
abuelo por el culo. Era la primera vez que veía que el culo de
mi madre tenia dificultades para engullir una polla, cosa que mi abuelo
soluciono empujándola con violencia hacia debajo, entonces mi madre
soltó un grito de dolor que pronto se torno en placer. Ahí estaba mi madre totalmente abierta de piernas ofreciéndonos
unas magnificas vistas de su coño que gracias a la gran actividad
que tiene se mantiene como el de una jovencita. Yo no pude aguantar mas
y le clavé mi polla por ese chochito que estaba chorreando y a
los pocos minutos me corrí brutalmente en las entrañas de
mi madre que rápidamente me aparto y se clavo la polla de mi tío
en el lugar que yo habia dejado. Se notaba que ellos tenían mucha
mas experiencia que yo ya que sabian los puntos débiles de mi madre
y además tenían muchísima resistencia ya que a pesar
de que las embestidas eran brutales se veía que ambos estaban lejos
de correrse. Yo mientras me dedique a observar y a manosear las tetas
de mi madre cosa que aumento aun mas el placer de ambos. -Ven a que te limpie la polla- dijo mi madre- yo me situé encima
del sofá y deje que su experta lengua limpiara los restos de semen
de mi poya y de paso la volviera a empalmar. A los pocos minutos mi abuelo y mi tío se corrieron dentro de mi madre. Inmediatamente mi abuelo fue a un cajón y saco una especie de trapo, mi tío se rió picaramente y ambos cruzaron miradas de complicidad. Algo nuevo iba a pasar. No, eso no, no me seáis cabrones- dijo mi madre Tranquila, que sé que te gusta lo que va a pasar- dijo mi tío-
además tu hijo nunca ha visto esta faceta tuya, ya es hora de que
vaya descubriendo que eres mas guarra de lo que se imagina- Pero que pasa, que le vais a hacer- dije yo un poco enfadado ya que a
mi madre se la veía un poco asustada. Nosotros no le vamos a hacer nada, simplemente vamos a dejar que Rufo disfrute un poco. Rufo es el perro de mi abuelo, un dálmata de raza que parece ser
que era otro de los clientes de mi madre. Mi abuelo le puso la capucha
a mi madre y la dejó de rodillas en el suelo, sujetándola
con fuerza para que no pudiera moverse, en esto apareció mi tío
con Rufo, al que se le veía muy contento como si supiera que es
lo que iba a ocurrir. Rufo se fue directamente al humedecido coño
de mi madre y empezó a darle lenguetazos, mi madre se retorcía
de placer y la polla de Rufo empezaba a aumentar de tamaño. Era
impresionante crecía y crecía sin parar a un gran ritmo
hasta alcanzar un tamaño de unos 30 cm y un grosor espectacular
fue entonces cuando el animal por instinto se abalanzo sobre el cuerpo
arrodillado de la perra de mi madre y empezó a hacer movimientos
típicos de la monta de los perros pero no acertaba a meter la polla,
cosa que pronto soluciono mi abuelo cogiéndole el mastil y dirigiéndolo
hacia el coño de mi madre. Le metió solo la punta y rápidamente
el perro se encargo de ensartarle el resto de una sola embestida. El perro no fallaba ninguna embestida. Nieves intentó varias veces
pasar una mano entre las piernas para darse gusto pero el peso del bicho
y sus empujes la hacían perder el equilibrio y tenía que
retornar a las cuatro patas. De pronto el perro se arqueó hacia
adelante y empezó a culearla con una rapidez increíble.
Sus patas traseras se resbalaban con la mezcla de semen y el liquido que
emanaba del coño de mi madre, pero mantenía un ritmo que
me pareció alucinante. "¡Auu!...¡Auu!....¡Oooooohhh!...¡Auu!"
Nieves gritaba mientras intentaba alcanzar entre sus piernas. "¡Oh maldita sea!....¡Auuu!!!...¡Ugh!...¡Ugh!...¡Mierda!...¡noooo!...¡mierdaaaa!!" Nieves estaba pasando por dificultades. Ante su impotencia por hacer
nada para evitar el dolor, golpeaba con la mano sobre el suelo. Su boca
estaba abierta en una mueca de dolor. Ella gateó unos metros hacia
adelante, llevando consigo al dálmata, pero el perro no se iba.
Él mantenía esa velocidad de vértigo que me recordaba
el sexo entre conejos, todo el tiempo así, sin parar. Era evidente
que mi madre estaba pasándolo mal parecía que el bulto del
perro estaba completamente introducido en el coño de Nieves y ambos
estaban pegados, como dos perros. "¡Oh maldita sea, Rufo, maldita sea! ¡Uuuuughhhh! ¡Mierda!,
seguía gritando ella. Pero entonces ella parece que dejó
de demostrar dolor, hundió la cabeza en el suelo, subió
el culo hacia arriba. Rufo continuó con sus embestidas desesperadas
y ahora que mi madre estaba más relajada, empezó un bombeo
rápido y corto, sus caderas casi vibrando contra el culo alzado
de Nieves. Pude oírla gemir pero ya era evidente que había
recobrado el control. Rufo parecía haber terminado pero ambos estaban pegados todavía
porque él hacía intentos vanos para desmontarla. "¡No por favor! ¡Rufo no! ¡Quédate! ¡Rufo
no! ¡Quédate! " le ordenó ella. Por fortuna Rufo
fue obediente. Simplemente se mantuvo echado sobre la espalda de mi madre,
la boca abierta, lengua fuera, respiración fuerte, con una mirada
de satisfacción en sus ojos (¿los hombre tenemos la misma
mirada?). Nieves mantenía la respiración entrecortada. "Buen
chico, Rufo, eso es" decía ella, "Precioso, quédate,
así, así, eso es". Rufo dejó caer todo el peso sobre la espalda y se dedicó
a lamer su cuello y su pelo. Nieves intentó girarse lentamente
sin que el bulto, firmemente sellado a su coño para mantener la
leche dentro, le molestara demasiado. Después de varios intentos,
se las arregló para pasar su mano derecha entre las piernas sintiendo
la base de la polla de Rufo, y su coño, a continuación se
miró la mano, supongo que buscando restos de sangre. Al ver que
no le había pasado nada malo, volvió a colocar la mano a
su coño y empezó a masturbarse. Era una vista de lo más erótica. Nieves tocándose
el clítoris con Rufo montado y su gran polla incrustada dentro
desinflándose lentamente. Las manos y los dedos de Nieves empezaron
a moverse cada vez más rápido mientras sus tetas iban y
venían en círculos con el ritmo. Tras dos minutos, mi madre
estaba cerca del orgasmo. Pero pude ver con sorpresa que Rufo empezó
de nuevo un lento bombeo. Los movimientos de mi madre masturbándose
debían haber estimulado la polla de Rufo otra vez y estaba respondiendo
rápido al estímulo. "¡Eeeeeyyy Rufo! ¡No, otra vez no!" chilló ella. Pero Nieves estaba demasiado excitada y demasiado cercana al orgasmo para parar. Estoy convencido de que la estimulación de la tremenda polla de Rufo bloqueada en su interior y llenando de nuevo su vagina, el culeo incesante, lo prohibido del acto, todo era demasiado para parar ya. Rufo volvía a las locas y frenéticas acometidas cercano a una nueva corrida mientras mi madre estaba culeándole hacia atrás y tocándose al mismo tiempo. "¡¡Aaahhhhh!!.....¡¡Aaaaaaaah!!" chilló con desesperación porque la primera ola de su orgasmo le explotó encima. Rufo se mantenía pegado mientras ambos se movían en diferentes ritmos en un total frenesí, perdidos en sus propios placeres. "¡Uuuugh!...¡Uuuugh!...¡Ugh!...¡Ugh!..."
continuaba Nieves. Su cuerpo estaba en tensión. La respiración
entrecortada se escapaba entre los dientes apretados. Ella bajó
su ritmo mientras las últimas olas de placer la envolvían,
entonces volvió a las cuatro patas para soportar al perro que tenía
encima. "¡Oooh Rufo! ¡Oooooh Rufo!" dijo, "¡Ay
Mierda!....¡Auuh!...¡Auuu!" Era evidente que el animal
la estaba rociando con leche caliente nuevamente dentro de su coño.
Rufo terminó su orgasmo con varias embestidas lentas. "¡Maldito seas Rufo, lo volviste a hacer! ¡Mierda, dueleeeeee!" gritaba. "¡Quédate Rufo! ¡Nooooo! ¡Quédate!". Pero Rufo se le anticipó y decidió bajarse. Pasó una de las patas traseras por encima arañándola un poco y se quedó culo con culo. El animal entonces empezó a caminar llevando a mi madre tras de él a cuatro patas, que seguía gritándole que se parase, hasta que el animal lo hizo, porque mi tío lo cogió por el cuello.. Dejé de meneármela y me mantuve quieto como una piedra. Mi madre estaba acariciando como podía a Rufo, pegados culo con culo, hablándole suave para que se calmara y se quedara quieto. Al final se lograron desenganchar ante la atónita mirada de los que alli estabamos presentes. ¡Vaya follada!.
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