Como me coji a mi madre

Les contaré una historia verídica.

Me llamo Javier y mi fetiche siempre ha sido la ropa interior de mujer.

Tengo 16 años y me siento atraído por las relaciones incestuosas, me he pajeado pensando en mis tías, mis primas, hasta con mi abuelita, pero más con mamá, ella se llama Dolores y me pajeo con sus calzoncitos.

Ella tiene 32 años y es de piel apiñonada y tersa, tiene unas tetas de tamaño mediano, estrecha cinturita, vientre plano (parece que le metieron un tablazo) y un delicioso culito que es el motivo más grande para mis pajas.

La atracción hacia mi madre la tengo desde hace varios años, creo que empecé a calentarme con ella desde los 10 o 11 años cuando empezaba a buscar sus calzones en el baño o en su cajón para olerlos y masturbarme con ellos, cada vez que me pajeaba me venia en ellos, pensando que se los iba a poner con mi esperma y hasta llegue a pensar que podría embarazarla de esta forma y eso me sobrecalentaba.

Llegué a espiarla cuando se bañaba lo hacia por la ventana del baño que da a la azotea, ella tenia 31 años y yo 15 cuando la espié por primera vez. Recuerdo que vi que mi mama iba a bañarse y de inmediato me subí a la azotea para poder observarla.

Ella estaba desvistiéndose frente al espejo del baño; primero se quitó el brassiere y empezó a masajearse los pechos de una manera tan rica, que hizo que mi verga se pusiera enorme y muy dura, me encantaba como se acarariciaba y por lo visto a ella también, ya que vi como cerraba sus ojos como anhelando que le estuvieran mamando sus tetas, sus pezones se pararon y se pusieron duros como mi verga, me hubiera encantado estar frente a ella para poder mamarle sus tetas y morderle sus pezones.

Yo estaba disfrutando de aquella maravillosa escena cuando de pronto volteó hacia la ventana y pensé que me había visto, en ese momento escuché que abría la regadera y eso me tranquilizo pero esperé unos minutos para volver a asomarme. La verdad yo creo que realmente si me vio y disimuló no saber que yo la espiaba, ya que al volver asomarme la vi bajo la regadera, se estaba bañando con todo y calzones, y note que se enjabonaba de una manera mas cachonda y volteaba disimuladamente de reojo a la ventana como para cerciorarse si aun me encontraba ahí, poco después se volteó dando la espalda a la ventana y empezó a bajarse el calzón de una manera muy sensual y se agachó para sacárselo al mismo tiempo que me permitía apreciar sus deliciosas nalgas, las cuales ondulaba cachondamente, también pude ver aquel hoyito que tanto anhelaba en mis pajas. Ahí estaban esas nalgas en todo su esplendor, eran casi perfectas redonditas, respingadas y duras con ese culito, ese hoyito rozadito, que me gustaría rozarlo con verga y ponerlo mas rozadito.
Volteó de nuevo a la ventana e inició un masaje en su panochita cerrando sus ojos y suspirando.

Yo estaba tan absorto en aquel panorama y en mis pensamientos incestuosos, cuando me sorprendió un grito de mi madre pidiéndome que fuera. Como pude tratando de no hacer ruido bajé de inmediato y me dirigí al baño.

Javier mi’jo alcánzame un jabón y mi toalla por favor.De inmediato se los llevé y toqué a la puerta. Pasa y alcánzamelos por que da frío.No lo podía creer ahí estaba a menos de un metro de mi, lo que siempre había deseado.Oye porque no te desvistes y me ayudas a enjabonarme.Todavía no terminaba de decir esto para cuando ya me estaba quitando la ropa para quedar solo en calzoncillos.

Me metí a la regadera y pude acariciar todo su cuerpo, le tocaba sus nalguitas y le enjabonaba sus tetas, yo estaba disfrutando tanto esto que apareció una notoria y tremenda erección en mi verga, mi madre trató de disimular no verla, pero abrió sus ojos como platos al notarlo.

Para mi desgracia se metió al agua para desenjabonarse y dio por terminado su baño y mi dicha para empezar a secarse y después retirarse; yo también di por terminado el baño y al salir me grito mi mama. Mi’jo alcánzame la crema y el aceite que están en el baño.Solo me puse una toalla en la cintura y me apresure a llevárselos.Oye chiquito me ayudas a ponerme el aceite en la espalda y las piernas.- Con gusto. ¿Por donde empiezo? En la espalda y el cuello.

Me dio la espalda y comencé a ponerle aceite en el cuello para ir bajando por toda su espalda, cuando casi llegaba a sus nalgas, le eche un chorrito de aceite entre sus nalgas y le llegó al culito, ella al sentirlo se estremeció y dijo que rico, y me pidió que siguiera.— Ponme en los cachetes también por que sino se me parten. Yo le iba a poner en su cara y me dijo en esos no en las nalgas mi’jo. Se las empecé a acariciar al ponerle el aceite y me atreví a pasarle un dedo con aceite en su culito, ella respingó y suspiró diciendo.

— Ándale ahí también, que siempre debe estar bien lubricado por si las dudas.

Eso me pareció una insinuación directa y mi verga se me paro al máximo.

— ¿Ya terminaste? Deja me siento para que sigas con las piernas.

Inicié por la planta de sus pies y los tobillos para después ir subiendo.

En ese momento ni la toalla disimulaba mi verga parada, fui subiendo por sus muslos, escuchaba como se aceleraba su respiración conforme mis manos subían casi a punto de tocarle los vellos de su sexo.

Al acercar mis manos a su panochita puse mi cara muy pegadita a su sexo y aspire un rico olor a sexo candente y limpio, creo que su pepita empezó a lubricarse al sentirme tan cerca como esperando y deseando ser acariciada y penetrada.

Yo sin pensarlo y como idiotizado me acerque mas y le pase la lengua por su prominente monte de venus, lamiendo sus pelitos; ella solo emitió un pequeño gemido al tiempo que abría mas sus piernas dejando al descubierto sus ricos labios vaginales y su apetitoso botoncito rosado que ya estaba duro.
 
Ni tardo ni perezoso dirigí mi lengua a ese sitio de placer delicioso, ella se recostó en la cama a la vez que lanzaba pequeños gemidos de placer, le chupé su pepa por varios minutos hasta que estiró sus piernas y se estremeció, en ese momento sentí un liquido caliente que llegaba a mi lengua e inundaba mi boca.

Satisfecho por haber probado su rico coñito y disfrutar del sabor de su néctar, decidí retirarme pensando que era sufiente para ser la primera vez que hacia gozar a mi madre.

Cuando ella sintió que me retiraba y me ponia de pie se sentó rápidamente en la cama y me dijo:

—¿ A donde vas ? Ahora sigo yo.

Me jaló de la toalla y me la arrancó dejándola caer al piso, salió mi verga como disparada por un resorte, ahí estaba mi palo totalmente parado frente a la cara de mi mami, me agarro de las nalgas abrió su boca y empezó a lamerme el glande suavemente, la cabeza de mi verga al sentir su lengua húmeda y caliente se esponjo aun mas y ella se la metió en la boca chapándomela deliciosamente, me dio un tirón hacia ella y se tragó todo mi miembro hasta su garganta, he inicio un frenético movimiento con su cabeza metiendo y sacando mi palo de su boca hasta que sintió que se hinchaban mis venas, yo estaba apunto de venirme cuando se detuvo y la saco de su boca y puso uno de sus dedos en el hoyito de mi pija evitando que me chorreara y me dijo:

No te vengas, meteme tu verga por favor.Estaba como loca pidiéndome.Cojeme , cojeme metemela toda hasta lo mas profundo de mis entrañas, penétrame, dame ese rico pedazo de carne, hazme gozar, haz que mami disfrute, metemela, metesela a tu madre y hazla gozar.

Al oír todo esto me excito muchísimo y decidí hacerla sufrir un poco, mi mamita suplicaba y se acostó en la cama amarrándose sus tetas y abriendo sus piernas al máximo, le puse mi verga en la entrada de su coño y le metí solo un poquito la puntita para luego sacársela y acariciarle su clítoris con la punta de mi verga, mi madre suplicaba.

Ya metemela, por favor, ya cogete a tu mamita mi’jo, ensártame toda, haz que tu mami sea tu mujer.

Se la metí de nuevo pero esta vez hasta la mitad y empecé a moverme rápidamente metiendosela y sacándosela solo por un minuto y volví a sacársela.

No pares por favor, hazme tuya, hazme feliz, haz que me chorree, por favor inúndame toda con tu leche, quiero ser tu mami y tu mujer, anda mi’jo.- O.K. bien con una condición.Si chiquito lo que quieras, pero ya cogete a tu madre.

— Vas a dejar que te la meta, cuando yo quiera, en donde a mi se me antoje, me vas a dejar cojerte como yo quiera y cuantas veces lo desee, entendido mamita.

— Si papito, claro que si mi bebe, cojete a mami ahora y siempre, cada vez que tu quieras tu madre se convertirá en tu putita, para que le metas toda la verga a tu mamita por donde tu quieras mi amor.

Se la ensarte toda de golpe y me la cogí ricamente como loco mientras ella pujaba y gemía de placer mientras me decía:

— Soy tu putita, tu mami es tuya, metemela toda, tu madre quiere gritar de placer, atraviésame toda mi amor, mi querido hijito.
Me la cogía mientras le metía el dedo en su culito, cuando lo hice ella bramo diciendo:

¡ Ay ! Hijo sabes hacer gozar a mamita.

En eso tuvo un fenomenal orgasmo, retorciéndose en la cama y emitió un pequeño grito: ¡ AAHHAAH !

— Papito, hijito eres sensacional haz hecho gozar a tu madre como a una puta.

— Tranquila mamita, todavía falto yo, así que voltéate y ponte en cuatro patas que te voy a coger de perrito, quiero que mi madre se ponga como una verdadera puta enseñándole sus nalgas a su hijo.

Se puso en cuatro patas y la penetre de nuevo por su vagina al tiempo que le agarraba las nalgas y se las abría para ver su rosado hoyito. Ella estaba súper mojada, con una mano la tome por el pelo haciendo que se moviera cada vez que se lo estiraba y con la otra le metí uno de mis dedos en su culo y empezó a moverse frenéticamente por unos minutos, para después venirse de nuevo.

Cuando sentí su caliente jugo se la saque y le acaricie su ano con mi lengua, este empezó a contraerse y a dilatarse, lo llene todo de saliva y apunte mi verga en el, mi madre estaba recostada pero con su culito parado, aun disfrutando de su orgasmo por lo cual no se dio cuenta de mis intenciones hasta que le enterré toda la verga en su culo, salto y aulló de dolor.

— ¡Cabron! Ya le rompiste el culo a tu madre, mamita todavía era virgen por ahí, ni tu papá me la metió por ahí, nunca lo deje porque el ya me había roto la pepita y sabia que me iba a doler así como ahorita.

Después que le atravesé el culo a mama solo le deje alberga ahí adentro para que su culo se acostumbrara a ella.

— Ya mamita, piensa que fue tu hijito quien tuvo el honor de romperte el culito y no un desconocido. Quien mejor que un hijo para romperle el culo a su madre. Ahora empieza a gozar y a pujar con la verga de tu hijito.

Le empecé a acariciar su panochita y su clítoris y a meterle dos dedos en su vagina y ella empezó a gozar y a olvidarse del dolor y solita fue moviéndose para iniciar a chuleármela, mi madre gemía de gozo.

— Hijito si hubiera sentido esto tan rico antes te habría dicho que me la encajaras en el culo. ¡ Que rico te culeas a mama bebito ¡ Ahora si tu mami se siente una puta, la puta de su hijo, si mi’jo ensarta a mama, ensártala toda, ¡ AAAYY ¡ CHIQUITO haces gozar a la puta de tu madre, esto es maravilloso hijito, sigue, sigue así, culeate a tu mamita, ¡ QUE RICO ! Hijo no te vayas a venir ahí, mami quiere sentir la lechita de su hijito en su panochita.

Solo si me prometes que vas a hacer todo lo que yo te diga mami.

— Si bebito, ya te dije hace rato que tu mami es tu puta y no solo eso, desde ahora tu madre es tu esclava mi’jo.

— Y si a veces te pido que no cojas con papá, ¿ Lo vas a hacer ?

Porque dices eso, porque me lo pedirías.

— Porque no quiero que papá te coja en tus días fértiles, ya que puede embarazarte y quiero ser yo quien te embarace, quiero cojerte yo todos tus días fértiles y echarte todo mi esperma hasta que quedes embarazada de mi, claro cuando papá este aquí para que tres días después de que pasen esos días, cojas con él y no sospeche nada O.K.

— De veras quieres eso, a mi me encantaría tener un hijo tuyo, ya que me haz hecho dichosa y eres ya mi único amor, tu eres el único dueño de tu madre, hijito. Pero por favor ya metemela por adelante que quiero que te vengas dentro de mi.

Se la saque del culo y ella me pidió que me acostara boca arriba y se sentó en mi pito para iniciar a moverse arriba de mi, cabalgaba como una amazona deseando metersela con todo y huevos, cuando sintió mis primeras contracciones se bajo y se acostó rápidamente boca arriba con las piernas muy abiertas para recibir con gran amor la verga de su hijo, se la metí y acelere el ritmo.

Si mi’jo vente, vente con mami, échame toda tu lechita en mi panochita, inunda el lugar por donde naciste.

—¡AAAHHH!, ¡AAAAHHH! que rico mamita, toma toda la leche de tu hijo.
 
Los dos tuvimos un espléndido y enorme orgasmo, maravilloso, yo le eche toda mi leche y ella me mojo todos mis huevos.

— No la saques hijo, quiero seguir sintiéndote, abrázame fuerte, papito haz hecho gozar a mamá muchísimo, tanto como nunca lo hizo tu padre, apriétame muy fuerte mi’jo desde hoy tu mami es solo tuya, para siempre tu madre es para ti.

Permanecimos largo rato abrazados y cuando me separé de ella, me dio un delicioso y tierno beso y me dijo :

— No olvides las promesas que le hiciste a mamá, de cogertela seguido y dejar a tu mami embarazada de tu hijo.

Desde entonces me cojo a mamá cada vez que podemos y le encanta que me la culee, siempre me dice ¡no te olvides de mi culito, también metemela por ahí!

Después les cuento todas las locuras que hemos hecho desde entonces.

Y recuerden esto es muy cierto.

 

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