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Mamá psicologa |
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Esta es una historia real que me ocurrió hace tan solo veintiun días. Me llamo María y soy una mujer de 36 años que estoy separada desde hace ocho años. Tengo un hijo, Rafa, de 16 años. Trabajo como comercial en una empresa de La Coruña, y vivimos en un piso en el centro de la ciudad. Desde hace unos meses noto a mi hijo un poco raro, en principio lo atribui
al cambio de la adolescencia, pero tras observarlo sospecho que el problema
va mas alla. Fruto de mis observaciones hacia su comportamiento, he deducido
que siente una atracción física hacia mi, puesto que no
para de observarme, Aprovecha la minima situación de disculpa para provocar su roze contra mi cuerpo, etc. El problema es grave, al no tratarse de ciencia ficción, sino de un problema real, a cualquier madre le preocupa, porque son situaciones que no sabes muy bien como atajarlas. Por un lado no debes de consentir eso y por otro lado te da pena tu hijo. Yo soy una mujer morena, de 36 años, con un fisico bastante cuidado, alta y con una talla 100 de sujetador. Los hombres suelen fijarse bastante en mi, y eso no me disgusta, pero que sea tu hijo a quien excitas me inquieta mas. Yo, desde mi separación, no volvi a estar con ningun otro hombre, y eso mi hijo lo sabe, con lo cual incluso pense si lo haria por mi, pero creo que sus propósitos son mas egoístas. Tras consultar anónimamente mi problema con mucha gente, no he quitado ninguna conclusión al respecto de cómo atajar el problema, con lo cual he decidido realizar mi propia estrategia, para acabar con el asunto, que ahora y , a modo de desahogo, les cuento. Una tarde, decidi atacar el toro por los cuernos y pense que esa incertidumbre
iria a mas hasta acabar mal, con lo cual decidi provocar a mi hijo a ver
como respondia, confiando en que seria un buen tratamiento de choque que
el no esperaba y de ese modo quitarle esa excitación conmigo de
la cabeza.
Esta pregunta aun le provocó mas excitación a juzgar por el bulto de su pantalón. En esto le pregunté si me podia dar un masaje cervical porque tenia molestias, a lo que me dijo que si. Yo me puse boca abajo en el sofa tumbada y el se sentó en una esquina y comenzó a darme masajes. Al poco rato me dijo que el cuello de la camisa le molestaba para deslizar los dedos y si me la podía quitar. Yo me la quite, quedándome con el sujetador y siguió dándome masajes. Primero por el cuello y luego fue bajando por la espalda hasta llegar a la tira de mi sujetador. Sin decirme nada, me la desabrochó y siguió dando el masaje. Yo no le dije nada y cuando terminó me dijo que si me sentia mejor, a lo que yo le respondi que si y que muchas gracias por el masaje. Me incorpore e intencionadamente me desprendi del sujetador y lo volvi a poner, todo esto enfrente suyo, para que me contemplase bien los pechos. El se quedó petrificado mirando y yo hice como si no hubiese pasado nada. Seguimos viendo la tele y el fue a beber un vaso de agua a la cocina.
Por el camino se le notaba un paquete de lo mas excitado. Al regresar,
se sentó a mi lado y continuamos viendo el programa. No deciamos
nada y yo, decidida a continuar con mi plan de choque, le miré
como accidentalmente para su paquete y le dije: "caray, no me digas
que te ha excitado el masaje que me has dado". El se quedo un poco
perplejo y me respondió: "si te soy sincero, si, y todavía
mas el verte los pechos al natural, lo siento, ya se que no está
bien pero es lo que me ha pasado, tu has quitado el tema". Yo queria seguir poniéndolo entre la espada y la pared y le dije: "bueno, al fin y al cabo que te pongas asi por verme los pechos, es un alago, ¿no crees?". El me respondió: "es que son muy bonitos, mamá, me gustan mucho", y me volvió a decir : "lo siento". Yo le dije que eran como cualquier otros, que ya tendrá tiempo a disfrutar con sus novias de esos atributos. El cada vez estaba mas sofocado hablando de ese tema y yo pense que como castigo ya podia llegar, porque no creia que volviese a excitarse conmigo por el mal rato que le estaba haciendo pasar. Seguimos viendo la tele pero yo notaba como su paquete no se desinflaba, Rafa tenia que seguir pensando en mis pechos o en algo para seguir con tanta excitación. Seguiamos en silencio y yo ya habia dado por terminada la terapia cuando me dice: "¿puedo pedirte un favor, mama?", "si, claro hijo, pideme". El me dijo: "quiero pedirte un favor, pero me gustaria que no te enfadases conmigo si no te gusta", "tienes mi palabra de que no voy a enfadarme, dime". "Me gustaria verte los pechos otra vez, me has dejado muy excitado y me gustaria volver a vertelos, por fa". Yo me quede helada, no sabia como reaccionar, ahora el tratamiento de
choque se venia contra mi y no sabia que decirle aunque aparentaba una
cierta tranquilidad. Finalmente opté por dirigirme a él
y decirle: "no creo que sea buena idea, somos madre e hijo y no esta
bien que tu madre te provoque ningun tipo de excitación, ademas
te vas a excitar mas y luego ¿que vas a hacer?", el simplemente
me respondio con los ojos brillantes "porfa". Senti una cierta excitación, lo reconozco, y esa sensación me llevo a preguntarle si nunca habia tocado ningun pecho, a lo que el me respondió con la cabeza que no. Me deje llevar y le dije: "llegados a este punto tan absurdo, si quieres, te dejo que me los toques, para que sepas lo que es y te pase tu calentura". Se acercó y comenzó a acariciármelos, cuando me tocó los pezones se pusieron duros y él seguía magreandomelos. En plenos tocamientos, acercó su boca y me los besó, yo no le dije nada, realmente me gustaba la sensación, dejándome llevar. Estuvimos asi como dos minutos, hasta que él retiró su cara de ellos y me dijo "gracias, mamá, eres un cielo, perdona si te he violentado pero te lo agradezco mucho". Yo me volvi a vestir y él me dijo que se iba al baño, que no podia mas. Yo le dije: "¿vas a hacer lo que yo creo?, hijo" y él
me respondio: "lo siento, mamá, no puedo mas, que no te parezca
mal". Yo le dije que esperase un poco y que se sentase, que no me
parecia mal, que lo entendia. El cada segundo que pasaba tenia mas bulto
y yo ya no sabia como reaccionar, asi que le dije: "mira, como todo
esto que acaba de pasar fue una locura, si quieres, dejo que te alivies
en mis pechos, ya que tanto te gustaron y te llevaron a ponerte asi".
El me dijo: "¿en serio, mama?, ¿harias eso por mi?".
Yo volvi a quitarme la blusa y el sujetador y me tumbe en el sofa y le
dije que se bajase los pantalones y calzoncillos y se pusiese apuntándome
a mis pechos. Asi lo hizo y yo le ayude un poco, colocándole su
miembro entre mis pechos y con mis dedos le subia y bajaba lentamente
su pene. Como a los diez segundos de ponerse asi se corrio por mis pechos
mientras miraba al cielo. Yo le deje estar encima un poco mas e intente
exprimirle todo el semen que le quedaba. El se convulsionaba bruscamente,
y a mi me estaba poniendo a cien. Yo estaba muy violenta y el tambien, y no deciamos ni palabra. Me habia
olvidado del motivo por el que empezo todo esto y decidi que tenia que
ser yo quien demostrase que no habia pasado nada. Cenamos tranquilamente
y después de recoger la mesa, cepillarnos los dientes, etc, me
dijo: "mami, gracias por todo, sera mejor no volver a hablar de este
tema, aunque me gustaria pedirte un ultimo favor, poder darte un buen
beso". Yo ya estaba rendida ante toda la situación con lo
cual acerque mi boca a la suya y le di un gran beso con clase de lengua,
ya que el no tenia ninguna practica en besar. Mientras nos besábamos
el me recorrio todo mi culo y mis pechos con su mano por encima de la
ropa y yo me deje hacer. El saltó corriendo del sofa y se fue a su habitación y yo a la mia. Yo me desnudé y me quede solo con el tanga y el vino en calzoncillos. Nos metimos en cama y nos quedamos un rato mirando con la vista perdida por la habitación. Al cabo de un rato decidi ser yo quien llevase la iniciativa y le dije que me besara. Comenzo a besarme mientras sus manos recorrian todo mi cuerpo, mis nalgas, mis muslos, mis pechos. Yo fui bajándole el calzoncillo y tocándole su miembro, primero poco a poco y luego subia y bajaba mas rapido, mientras él metia su mano por dentro de mi tanga y me acariciaba suavemente. Al poco rato me corri y él se dio cuenta, con lo cual hizo lo mismo. Le deje descansar un rato y en cuanto se le volvió a poner dura volvi a acariciarle, mientras el comia mis pechos. En esto estabamos cuando me susurró al oido que le dejase bajar mi tanga, que queria saber lo que era estar dentro de mi. Yo le dije que no, que podiamos acariciarnos pero nada de penetración. El estaba muy caliente e insistia mientras me acariciaba el culo. Yo ya no sabia como pararlo hasta que le propuse un trato que le dejó tranquilo. Le dije que no iba a dejar que me penetrase por que era mi hijo y me parecia raro, pero que le haria una felación si el queria, a lo cual acedió encantado. Retire las sabanas y puse mis pechos entre su pene, dejándome masajear, él estaba en la gloria y fui bajando poco a poco hasta que mi lengua comenzó a pasar por la piel de su pene. Con mi mano lo subia y bajaba hasta que lo engulli y comenze a hacerle una gran felacion. El estaba en la gloria mirando para arriba y dejándose hacer. Cuando intui que se iba a correr pare y volvi a subir, diciéndole: "estas a punto y esta es nuestra primera y ultima noche juntos, asi que sobame todo cuanto quieras y ponemos punto y final a esta locura". El comenzo a manosearme por toda mi carne y yo gozaba profundamente sitiendo sus manos y sitiendo el placer que le estaba ocasionando. Lentamente volvi a bajar mi boca a su pene y comencé a chupárselo con bastante intensidad, ante lo cual volvió a correrse. Una parte de su semen cayó en mi boca y otra la dejé deslizarse por mis pechos, recogiéndola con mis dedos y metiendola en mi boca. Hacia muchos años que no tenia esa sensación de gusto y él me miraba perplejo en medio de sus sacudidas. Nos dejamos estar tumbados un buen rato en cama y luego decidimos darnos una ducha juntos. El ya se habia recuperado y nos enjabonamos uno al otro, volviendo él a intentar la penetración a lo cual segui negándome. "Quiero correrme en tus carnes, mamá" me repetia. Yo le dije que como mucho dejaba que se rozase contra mi culo, cosa que hizo sin dudar, pero sin penetración. Cuando vi que se iba a correr le deje que me frotase por fuera mis labios de abajo, con lo cual se corrio por mis muslos. Nos lavamos bien, y nos fuimos cada uno a su habitación. Yo no pude pegar ojo en toda la noche y él no lo se, porque nunca
mas volvimos a hablar del tema. Tampoco se me volvio a insinuar, con lo
cual, la terapia aunque se haya salido un poco de tono, ha surtido efecto. REINA DE PICAS
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