El muchacho negro Soy Vicky y esto sucedió en una ocasión en que a Jose mi enamorado le dieron unas vacaciones atrasadas, decidimos que era tiempo de darnos un descanso, esto fue hace un año, viaje al norte, la verdad que la pasamos muy
bien, nos alojamos en un hotel de la playa y prácticamente vivíamos en la playa, tuve que comprarme varios pares de biquinis porque solo llevé un par y la verdad que no estaban muy a tono con los que utilizaban las chicas del lugar o las turistas, escogimos con José varios de diferentes modelos, él fue el que insistió en que me compre varios pares tipo hilo dental, al principio me sentía avergonzada utilizando algo tan pequeñito que solo tapaba mi concha y dejaba mi culo al aire, pero luego me acostumbré. Faltando unos cinco días para que se acaben nuestras vacaciones decidimos que teníamos que sacarle el jugo a nuestra estadía, al principio nos privamos de algunas cosas por cuestión de gastos, ese día después del almuerzo bajamos a la piscina y nos tomamos unos tragos, casi al final del día ya yo me sentía mareada pero José quería seguir tomando, ya entrada la noche asistimos a una fiesta en un bar que hay a la orilla de la playa, habia mucha gente, no nos habíamos cambiado de ropa como todo el mundo en el bar, las chicas estaban de biquinis y los hombres de shorts, estaba mucha gente, nos sentamos en el bar y salíamos a bailar de vez en cuando, empezó a sonar una canción que a mi me gusta y le pedí José ir a bailar pero el no quiso, entonces yo me pongo a bailar sola a su lado, se me acercó un muchacho de raza negra de unos 20 años y quiso bailar conmigo, era alto, como de 1,80 más o menos, físico bien trabajado, yo me negué a bailar con él apuntando a mi enamorado, el chico muy cortésmente le pidió permiso a José para bailar, él aceptó indicándome que no me aleje mucho, fuimos a la pista de baile donde no cabía un pie más, como pudimos nos metimos entre la gente, nos
ubicamos en un lugar donde pueda ser vista por mi enamorado y yo lovea a él, como había tanta gente prácticamente tenía al chico estampillado contra mi, al ser más alto que yo mi cara quedaba casi en sus pectorales, el chico se movía bien, contoneaba su pelvis hacia los lados y hacia atrás y adelante, en un principio me sentí incomoda por la situación en la que
estaba, pero al mismo tiempo me gustaba, con el movimiento y la cercanía que teníamos su pene prácticamente lo estrujaba en mi vientre, poco a poco y sin darme cuente nos encontramos casi en la mitad de la pista de baile, como pude trate de ubicar a mi enamorado, lo pude ver muy entretenido viendo a unas mulatas que bailaba muy cerca de él, como decía, con el movimiento que realizaba el chico, su instrumento se fue endureciendo, pude notar que lo tenía bien grande, mucho más que el de José, lo dejé hacer para ver hasta donde sería capaz de llegar, la verdad que la situación ya me tenía un tanto
excitada y nerviosa a la vez, la única manera de zafarme de esa situación era saliéndome de la pista de baile, no hice eso, el chico al ver que no hacia ni decía nada se animó a tomarme por la cintura, sus manos me agarraban y recorrían la espalda, pude sentir que yo ya estaba mojada, el chico se animó a más y me agarró de las nalgas, tenia que agacharse para
poder estar casi a mi altura, su pene ya lo tenia a mi altura de mi concha y me estrujaba contra él, sentí que sus dedos recorrían las separación de mis nalgas, mi biquini era pequeño así que no le fue muy difícil encontrarse con mi agujerito negro, sus dedos eran largos y gruesos, cuando sentí que me metió un dedo en mi concha obviamente se dio cuenta que yo estaba chorreando mis jugos, yo trataba inútilmente de sacarle su mano de mi concha, en vez de acceder a mis deseos mas bien me metió otro dedo, con la otra mano me levantó la cara y me dio un beso que casi me deja sin aliento, su lengua
entró casi hasta mi garganta yo le respondí de la misma forma. En medio del baile él me da la vuelta y quedo de espaldas a él, sentía su pene enorme que procuraba abrirse paso por entre mis nalgas, trate de tocar su pene y para sorpresa mía lo tenía afuera, rápidamente me doy la vuelta tratando de evitar que me penetre cuando veo su pene era lo más grande que había visto jamás, debía medir como unos 26 cm., era grueso, estaba duro, venoso y negro, creo que por instinto se lo agarré y mi manecita apenas podía rodearlo con los dedos, me siguió besando, se agacho un poco y cuando sentí ya tenia la punta de su pija en la puerta de mi conchita, le dije que no, que no lo haga ahí, que fuéramos a otro lugar pero él no me hizo caso, me levantó una pierna y sentí que me metió la cabeza, me dolió un poco porque era enorme, al sentir que la cabeza había entrado empujó con fuerza y me la metió casi toda, me sentí desfallecer, ya estaba ensartada por esa pija enorme y la verdad que lo disfrutaba, lo único que pude decirle fue que me coja rápido, que José podia darse cuenta “ Hazlo rápido, métemela hasta adentro papi, rápido”: me cogió rápido y fuerte durante unos 10 minutos, me vinieron una serie de orgasmos que me hicieron temblar, cuando sentí que se estaba por venir, lo agarré de las nalgas y lo empujaba contra mi para que
termine de una vez, me llenó con su leche, era tanta que rebalsó de mi concha y escurrió por mis piernas, se separó de mi, guardó su pene y me beso en la boca. Me dejó en plena pista de baile, en todo ese lapso habían transcurrido unos veinte minutos, tuve que ir a las duchas y me bañé para sacarme toda la leche que escurría por mis piernas. Cuando volví a donde estaba José, este ni se había percatado del tiempo que estuve lejos de él. “Ya quieres irte Vicky” me dice a lo que asentí que ya estaba con sueño, la verdad que el chico me había dejado deshecha con su tremenda pija, sentía que mi concha estaba abierta y me dolía, ahora la duda era si contárselo a José o no . |